¿Exposiciones de excelencia? Cómo valorarlas.

Una parte importante del trabajo de los museos se dedica a concebir, planear, diseñar y realizar exposiciones, ya sea para las llamadas muestras permanentes o para propuestas temporales, para exhibir en sus propios espacios o para itinerar en otras instituciones.

A las exposiciones se dedican grandes presupuestos y mucho trabajo. La finalidad: poner en juego objetos, ideas y experiencias para ofrecer propuestas a las miles de personas que acuden a visitarlas. Pero, ¿cómo valorar la calidad de las exposiciones? ¿Cómo saber si una exposición es mala, regular, buena o excelente? En esta entrega de El Diván abordaré un método propuesto por la especialista estadounidense Beverly Serrell.

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Beverly Serrell en el evento Museo Participativo, Papelote, Noviembre 2016

Beverly Serrell ha trabajado en el área de museos desde 1979 como consultora, conferencista y autora de publicaciones en temas relacionados con la concepción, desarrollo y evaluación de todo tipo de exposiciones. Es autora del libro Exhibit Labels: An Interpretive Approach (AltaMira Press, 1996, segunda edición de 2015 por Rowman & Littlefield), del estudio clásico Paying Attention: Visitors and Museum Exhibitions
(American Association of Museums, 1998) y del libro Judging Exhibitions: A Framework for Assessing Excellence (Left Coast Press, 2006), el cual nos ocupa en esta ocasión.

El “Marco de trabajo para valorar las exposiciones desde una perspectiva centrada en los visitantes” fue desarrollado por Serrell en colaboración con colegas pertenecientes al Chicago Museum Exhibitors Group (CMEG), quienes participaron de manera voluntaria revisando y criticando exposiciones para, después, desarrollar un conjunto de estándares compartidos sobre lo que significa una exposición de excelencia [1]. La pregunta de investigación que guió el trabajo fue: Si diferentes profesionales de museos utilizan el mismo juego de estándares para revisar el mismo grupo de exposiciones ¿los revisores coincidirán o no coincidirán en el grado de excelencia para cada exposición? Y si no lo hacen ¿por qué?

Esta propuesta, de acuerdo con la autora, es una vía alternativa a otros métodos por los cuales se pueden valorar las exposiciones abiertas al público: la evaluación sumativa o final, la crítica de exposiciones, las reseñas, los estándares profesionales y las valoraciones críticas [2]. Cada uno se lleva a cabo por ciertos agentes, responde a preguntas y propósitos específicos, genera un producto y está dirigido a una audiencia particular.

El marco de los jueces de excelencia, se realiza por profesionales de museos, responde a las preguntas ¿en qué y por qué estamos de acuerdo o en desacuerdo sobre los criterios de excelencia de esta exposición? Su propósito principal es ayudar al desarrollo profesional, no hay un producto como tal, sino que el aprendizaje se deriva del proceso de participación, y los destinatarios son los propios profesionales de museos que aplican el Marco.

En el libro Judging Exhibitions: A Framework for Assessing Excellence, Serrell relata el proceso de desarrollo del Marco, en qué consiste, cómo usarlo, incluyendo la hoja de trabajo y las instrucciones, así como sus implicaciones conceptuales. Personalmente lo he utilizado en mis clases y cursos sobre Estudios de públicos y evaluación de exposiciones. Me parece una herramienta muy adecuada para reflexionar acerca de los criterios de éxito a tener en mente en el desarrollo de exposiciones, así como para su evaluación desde una perspectiva que considera a los visitantes ¿En qué consiste?

Los participantes del grupo realizaron diversas reuniones y visitas. Propusieron cuatro criterios que toda exposición de excelencia debería cubrir: el confort, lo forma en que cautiva, las posibilidades de refuerzo de los contenidos en la propia exposición y la relevancia de los temas y contenidos para los visitantes. El procedimiento consiste en:  1) reunirse con profesionales del área interesados en aplicar el Marco (entre 6 a 10), para discutir al menos durante dos horas en qué consiste y familiarizarse con éste, 2) elegir una exposición y visitarla individualmente tomando notas sobre su experiencia, 3) generar descripciones de su visita, 4) valorar los aspectos, 5) calificar los criterios, 6) realizar una plenaria para comparar las evaluaciones, y finalmente: aprender y reflexionar sobre todo el proceso.

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Con Beverly Serrell intercambiando opiniones sobre el Marco de los Jueces de Excelencia y el Índice de Centralidad en los Públicos

En una entrega anterior de este blog escribí un ejemplo de su uso. Como mencioné, lo he aplicado en mis cursos, por ello me interesaba contar con una versión en español accesible a la consulta de mis alumnos y otros profesionales interesados. Tuve la fortuna de conocer personalmente a Beverly en su visita a México en 2016, conversar con ella sobre mi experiencia con el Marco y proponerle publicar en este blog la versión traducida del mismo ¡propuesta que aceptó gustosa!

Les invito a leer cuidadosamente el Marco, aplicarlo y compartir su experiencia. Una de las discusiones en las clases al revisarlo y utilizarlo, giró en torno a si todos los criterios son aplicables a nuestros contextos en habla hispana, si los aspectos que se valoran son relevantes para nosotros. Estoy segura de que a Beverly le gustaría conocer nuestras ideas, críticas constructivas y experiencias al respecto.

Solicita la hoja de aplicación del “Marco de trabajo para valorar las exposiciones desde una perspectiva centrada en los visitantes” en español aquí.

¡Gracias Beverly Serrell!

[1] Serrell nos aclara que el Marco es aplicable a exposiciones que tienen propósitos educativos o a exposiciones temáticas que en su propuesta incorporan un mensaje claro a comunicar.

[2] En el artículo de Alan Teller titulado Assessing Excellence in Exhibitions: Three Approaches, el autor discute este método en comparación con otros. Revisa el artículo aquí.

 

 

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¿Qué y cómo comunicamos en las exposiciones?

Museos y exposiciones ¿Son una y la misma cosa? Se dice que la exposición es el medio por excelencia en el museo, y su característica particular. Aunque podemos tener exposiciones sin museo (como en las ferias comerciales), sería casi imposible tener museos sin exposición.

La literatura en este ámbito temático es vasta, va desde publicaciones con definiciones: qué son las exposiciones de museos-, pasando por los tipos que existen, hasta algunos manuales que indican cómo diseñar exposiciones o cómo gestionarlas. No obstante, un asunto medular en este ámbito es el qué y el cómo, de este medio de comunicación.

¿Qué queremos comunicar? ¿Cómo lo queremos hacer? La variedad en temáticas y formatos en las exposiciones amplía mucho el tema; sin embargo, en esta entrada me referiré a aquellas exposiciones que tienen deliberadamente algún tipo de objetivo educativo -en términos amplios-  ya sean históricos, antropológicos o científicos, con la finalidad de contribuir a que públicos más amplios conozcan sobre ciertos temas. No soy una experta en la curaduría o en el diseño de exposiciones, pero sí he acompañado o formado parte de dichos procesos. Además, mi especialidad y trabajo en el ámbito de los estudios sobre los públicos de los museos -y por ende de las exposiciones-, me hace traer a la mesa consideraciones acerca de quién será nuestro interlocutor en este proceso comunicativo y cómo tender puentes con ellos/ellas.

Mi reflexión gira en torno a tres metodologías o caminos sobre el cómo plantear el mensaje principal de una exposición y sus temas. Se deriva de haber participado en talleres con tres especialistas mexicanos en la materia: Manuel Gándara, Horacio Correa y Carmen Sánchez Mora. Desafortunadamente, al momento, ninguno ha publicado sus ideas y métodos para poder consultarlos.

A continuación relataré brevemente mi experiencia con estos enfoques. Al final de este texto ofrezco algunas referencias de utilidad.

Manuel Gándara. La interpretación temática a la mexicana, es decir: la divulgación significativa

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Manuel Gándara y Sam Han en el Coloquio Internacional de Divulgación del Patrimonio, en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía. Octubre, 2017

La interpretación temática es una estrategia de comunicación que surgió en los parques naturales de Estados Unidos como una forma de proveer a los visitantes más que sólo información, para que conocieran estos recursos naturales e instarlos a su conservación. Se dice que el padre de esta corriente es Freeman Tilden. A lo largo de los años, otros expertos se han sumado a la lista de intérpretes famosos, entre ellos, el también estadounidense Sam Ham.

Manuel Gándara, es Doctor en Diseño y Nuevas Tecnologías (UAM-Azcapotzalco), y Doctor en Antropología (Escuela Nacional de Antropología e Historia), su primera formación es como arqueólogo, también por la ENAH. Es responsable de haber importado esta corriente a México, para su aplicación al patrimonio cultural, inicialmente en las zonas arqueológicas. Tras años de reflexión sobre el tema su propuesta ha madurado, con aportaciones derivadas de sus asesorías a la Dirección de Operación de Sitios, del Instituto Nacional de Antropología e Historia; de la enseñanza del tema en la ENAH o en la ENCRyM; de su ejercicio profesional y guiando a numerosos alumnos que han aplicado el enfoque en sus tesis de licenciatura y maestría.

Aunque su propuesta se basa en las ideas generales de los principales exponentes de esta corriente, ha desarrollado una propuesta propia “a la mexicana”: la divulgación significativa.  Se deriva de la articulación y aportes de: 1. la interpretación temática (ya mencionada), 2. los enfoques centrados en el público (reconoce influencias de John Falk, Lynn Dierking, Kathleen McLean y Beverly Serrell), 3. la antropología como celebración de la diversidad y 4. el materialismo histórico -sí, leyó usted bien-, como un reconocimiento de que en lo social todo es histórico y no natural.

Describir a detalle su propuesta rebasa por mucho este espacio. No obstante, rescataré algunos mínimos aspectos que me parecen centrales:

  • La maldición del conocimiento: “siempre pensamos que lo que yo sé lo sabe todo el mundo y que lo que a mí me interesa, le interesa a todos”
  • La maldición de la cotidianeidad: “No somos capaces de ver errores, fallas que están ahí, pero a las cuales estamos muy familiarizados”

En cuanto al proceso de diseño de una exposición con esta metodología, Manuel propone cuatro etapas:

  1. Diseño: se establece el qué, para quién (público meta), para qué, y con qué. Es importante incluir evaluaciones previas o estudios de públicos diagnósticos.
  2. Desarrollo: incluye la preparación de los guiones conceptual, académico, general de divulgación, proyecto ejecutivo y plan de producción. Aquí se plantea el mensaje principal o “tesis” y las correspondientes subtesis.
  3. Aplicación: produción, plan de montaje e instrumentación.
  4. Evaluación: en sus etapas sumativa y correctiva, así como la documentación de todo el proceso.
* Por tesis este especialista entiende: “idea central estructurada en forma de oración: sujeto, verbo y complemento”

María del Carmen Sánchez Mora. Mensaje para llevar.

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Carmen Sánchez en su taller “Ideas Museables” en el marco del 7° curso de evaluación en museos. Febrero, 2018

Carmen Sánchez es una especialista en evaluación de museos y comunicación de la ciencia, quien ha desarrollado su trabajo en la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC), vinculada al Museo de Ciencias Universum. Es una magnífica tallerista. En lo personal, cuando he tomado algún taller con ella, me he llevado gratas experiencias porque tienen objetivos claros de enseñanza y las actividades para alcanzarlos están muy bien estructuradas.

Recientemente en el 7° curso de evaluación de Museos, organizado por el Seminario de Investigación Museológica de la propia DGDC, Carmen impartió el taller llamado “ideas museables”, con el propósito demostrar cuál es el proceso para desarrollar una idea sobre una exposición desde su origen: ¿a quién se le ocurre o de dónde surge?, hasta su configuración en los guiones correspondientes -temático, conceptual, museográfico y museológico-.

Nuevamente, me es difícil condensar en tan poco espacio su propuesta. Sin embargo, me interesa hablar de lo que ella llama “factibilidad de la idea” y la “organización de los mensajes”. En el primero de estos rubros, Carmen alude a criterios para evaluar si la idea que tenemos, puede o no puede ser desarrollada, en exposición. Nos insta a preguntarnos:

Esta idea: ¿Concuerda con la misión del museo?, ¿es relevante? -tendrá significado para los visitantes y para sus vidas-, ¿es apropiada? -Es decir ¿se puede exhibir como exposición tridimensional?-, ¿es investigable?, ¿es multifacética? -¿se puede presentar en varios niveles con diferentes estrategias de diseño?, ¿es divertida?, los equipos y directivos del museo ¿la apoyan?, ¿se puede respaldar con colecciones?, ¿es independiente? o ¿sólo funciona con el apoyo de guías y mediadores?, ¿es conectiva?, ¿se puede financiar?

En cuanto a la organización de los menajes. Carmen también es partidaria de que el mensaje más importante o “mensaje para llevar” se debe plantear en una sola oración, estructurada en el lenguaje común de los visitantes, no en el lenguaje académico. Nos proporcionó un ejemplo que ilustra esta diferencia. Para una exposición sobre los alacranes, el mensaje principal, planteado en términos académicos fue: “los alacranes -que no son insectos- forman parte del ecosistema y de las cadenas tróficas”; mientras que, el mensaje para llevar fue: “los alacranes no son lo que creemos”.

Derivar el mensaje planteado en lenguaje sencillo para los visitantes implica preguntarnos: qué nos gustaría que el público diga al salir de la exposición: “Esta exposición trata de________”

Horacio Correa. El poder de los objetos.

Horacio Correa
Horacio Correa en el Taller de museografía didáctica. Museal, enero 2018

Horacio es un especialista en Museos, quien se ha centrado en el desarrollo de audiencias, la evaluación, la interpretación y el diseño de experiencias. Como profesional del área, ha desarrollado ideas para apoyar a los equipos de trabajo de museos a estructurar el “mensaje para llevar” y las ideas clave de una exposición.

Al inicio del año me tocó compartir sesiones con Horacio, en un curso para el diseño de exposiciones. Sus ideas también abrevan del enfoque de la interpretación propuesto en Estados Unidos, específicamente el realizado por la National Association for Interpretation (NAI). Entre líneas leemos otras aportaciones como los objetivos de comunicación propuestos por John Veverka: qué quiero que la gente sepa (objetivos comunicativos), qué quiero que la gente sienta (objetivos emotivos) y qué quiero que la haga (objetivos de acción).

De la propuesta de Horacio, me parece muy útil la estrategia que utilizó para enfatizar la importancia de los objetos. A través de un ejercicio práctico -con un objeto inicialmente desconocidos para todos-, llevó a los participantes a contrastar lo que podemos saber de éste por simple deducción, y aquellos significados más profundos que los museos deberían develar. Las preguntas a responder fueron:

  • ¿Qué sabemos de este objeto?.- De la observación se extraen hechos y características tangibles.
  • ¿Qué crees saber del objeto?.- Se trata de intangibles e hipótesis que quizá podemos derivar de la exposición que observamos.
  • ¿Qué quieres saber de este objeto?.- Son otros significados, dudas o curiosidades en los que estarían muy interesados los públicos.

La conclusión: normalmente la información que damos a los visitantes es algo que ellos mismos podrían descubrir, y que, por evidente, resulta aburrida e irrelevante. Por el contrario, aquello que se sitúa en el nivel de la interrogación ¿Qué queremos saber? es lo que detona otros sentidos más importantes, interesantes y relevantes que pueden atrapar a los visitantes.

– – –

Es evidente que en tan poco espacio, apenas he logrado esbozar un pequeño asomo a las estrategias planteadas por mis colegas. Por el momento les dejo aquí otros recursos adicionales:

  • Gándara Manuel. 2013. La narrativa y la divulgación significativa del patrimonio en sitios arqueológicos y museos. Gaceta de Museos No. 54. Disponible aquí
  • Jimenez, María Antonieta. 2015. Una metodología para la creación de guiones de divulgación del patrimonio arqueológico. Izarraraz. Intervención. Revista Internacional de Restauración, Conservación y Museología. Disponible aquí
  • Consideraciones sobre la gran idea [inglés]. Disponible aquí 

Publicaciones mexicanas sobre museos

Recientemente una colega visitó una reconocida librería en la Ciudad de México para buscar novedades editoriales sobre museos ¿Qué encontraste? Le pregunté. Prácticamente nada, fue su respuesta.

En una entrada anterior de este blog “¿Qué estamos leyendo?“, adelanté algunas ideas generales sobre lo que leemos los profesionales de museos en Latinoamérica, y especialmente en México. La respuesta en un breve sondeo en Twitter, me llevó a preguntarme ¿Cuál es el universo de publicaciones a las que tenemos acceso en nuestro país?

Aunque hay una aparente aridéz, y solemos reiterar que los profesionales de este campo somos ágrafos, resulta que sí existe una producción más amplia de la que solemos pensar. Sin embargo, muchos estudios, resultado de investigaciones de grado -tesis de licenciatura, maestría y doctorados-, y gran parte de la investigación académica, no alcanzan los estantes de nuestras librerías como productos editoriales atractivos para un público más amplio, tanto de profesionales en los museos, académicos o de publicos interesados.

Por ello, les ofrezco una lista preliminar de publicaciones mexicanas sobre el tema. Incluí libros completos editados en México, sin considerar los catálogos de exposiciones o de museos, guías, o memorias de eventos académicos. No cubre la producción editorial periódica en revistas como Gaceta de Museos, Intervención, Cuicuilco Revista de Ciencias Antropológicas o Alteridades, que sí han abordado esta temática, tampoco incluye artículos de corte académico o científico de revistas especializadas. Por supuesto otros temas como patrimonio cultural son afines, pero comencé por algo más acotado.

Aunque traté de hacer una lista exhaustiva, pude cometer omisiones. Invito a los colegas a sugerirme otros títulos que, por desconocimiento, no incluí, y me comprometo a agregarlos.

Por favor dirijan su atención a:

  • La cantidad de títulos
  • Los años de publicación
  • Los temas que se abordan
  • La aplicabilidad en el campo profesional y académico.

En estos días mientras concluía de compilar esta lista, tuvo lugar el evento denominado El Museo Foro [1]. En una de las sesiones, Cintia Velázquez Marroni, apuntó argumentos que abonan a esta misma idea. Entre los retos contemporáneos de los profesionales de museos -y especialmente por lo que respecta a México- señaló que requerimos más referencias y bases propias sobre las cuales estructurar y avanzar nuestra labor. La pregunta nuevamente es ¿Qué estamos leyendo?

Aquí les dejo la compilación en estricto orden alfabético:

  1. Arciniega Avila, H. A., Kraselsky Masmela, R., Museo de San Carlos, Instituto Nacional de Bellas Artes (Mexico). (2010). México en los pabellones y las exposiciones internacionales, 1889-1929. México, D.F.: Museo Nacional de San Carlos : Instituto Nacional de Bellas Artes : CONACULTA.
  2. Berndt León Mariscal, B. (2005). La investigación y la profesión del investigador en un museo de arte mexicano: algunas consideraciones (1. ed). México, D.F: Instituto Nacional de Antropología e Historia.
  3. Cimet, E. (1987). El público como propuesta: cuatro estudios sociológicos en museos de arte. INBA, Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas, Dirección de Investigación y Documentación de las Artes.
  4. Cruz Porchini, D., Garay Molina, C., Velázquez Torres, M., Universidad Nacional Autónoma de México, & Fundación BBVA Bancomer (Eds.). (2016). Recuperación de la memoria histórica de exposiciones de arte mexicano (1930-1950) (Primera edición). Coyoacán, México D.F.: Universidad Nacional Autónoma de México.
  5. Dujovne, M. (1995). Entre musas y musarañas: una visita al museo (1. ed). Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
  6. Fernández, M. A. (1988). Historia de los museos de México. México: Promotora de Comercialización Directa.
  7. Flores Valdés, J., Alvarez del Castillo, M. del C., Amoore Feith, M., & Becerra Bertram, J. (Eds.). (1998). Cómo hacer un museo de ciencias (1. ed). México, D.F: UNAM, Fondo de Cultura Económica.
  8. Gaitán, C. (1991). Fernando Gamboa, embajador del arte mexicano. San Angel, México, D.F.: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
  9. Garduño, A. (2009). El poder del coleccionismo: Alvar Carrillo Gil (1. ed). México, D.F: Universidad Nacional Autónoma de México. [Aportación de Cintia Veláquez Marroni]
  10. López Ruiz, F., Ortega González, C. del P., y Cordero, K. (Eds.). (2012). Museos y educación (Primera edición). México, DF: Universidad Iberoamericana, Ciudad de México.
  11. Mackenzie, B. E. (2005). Los museos de cara al siglo XXI: Seminario de administración de museos. Memorias. Mexico: British Council – CONACULTA -INAH -INBA -Universidad Iberoamericana.
  12. Marcín, M. (2013). Las ideas de Gamboa (y Chávez) (y Vasconcelos) (y Reyes) (yPaz). México, D.F: Fundación Jumex. Arte Contemporáneo.
  13. Martínez García, O., Portillo Ortiz, G., López Monroy, M. (2001). La comunicación visual en Museos y exposiciones. México, D.F.: Universidad Nacional Autónoma de México, Escuela Nacional de Artes Plásticas.
  14. Molina, C. A., Paredes Pacheco, J. L., Caro Cocotle, B. J., Museo Universitario del Chopo. (2014). Érase una vez un museo: apuntes históricos para el edificio y Museo Universitario del Chopo.
  15. Morales Moreno, L. G. (1994). Orígenes de la museología mexicana : fuentes para el estudio histórico del Museo Nacional, 1780-1940. México, D.F.: Universidad Iberoamericana, Departamento de Historia.
  16. Morales Moreno, L. G. (Ed.). (2015). Tendencias de la museología en América Latina. Articulaciones, horizontes, diseminaciones. México, D.F.: Publicaciones Digitales Encrym-INAH. Recuperado a partir de http://www.repositoriodepublicaciones.encrym.edu.mx/pdf/SePMAL%202015.pdf
  17. Moreno Guzmán, M. O. (2001). Encanto y desencanto: el público ante las reproducciones en los museos : tres casos del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México. México, D.F.: INAH.
  18. Pérez Castellanos, L. (Ed.). (2016). Públicos y museos ¿Qué hemos aprendido? (Vol. 1). México, D.F.: ENCRyM/INAH. Recuperado a partir de https://www.revistas.inah.gob.mx/index.php/digitales/issue/view/693
  19. Pérez Castellanos, L. (Ed.). (2017). Apuntes para pasar de la teoría a la práctica (Vol. II). México, D.F.: ENCRyM/INAH. Recuperado a partir de https://www.revistas.inah.gob.mx/index.php/digitales/issue/view/693
  20. Pérez-Ruiz, M. L. (1999). El sentido de las cosas: la cultura popular en los museos contemporáneos. México, D.F.: Instituto Nacional de Antropología e Historia.
  21. Pinochet, C. (2017). Derivas críticas del museo en América Latina. SIGLO XXI EDITORES.
  22. Rico Mansard, L. F. F. (2004). Exhibir para educar : objetos, colecciones y museos de la ciudad de México (1790-1910). Barcelona; [Mexico, D.F.]: Ediciones Pomares ; Conaculta.
  23. Rico Mansard, L. F. F. (Ed.). (2011). Aportaciones a la museología mexicana. México, D.F.: Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM.
  24. Rico Mansard, L. F. F. (Ed.). (2014). Nuevas aportaciones a la museología mexicana (Primera edición). México, D.F: Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM.
  25. Rico, J. C. (Ed.). (2014). Una experiencia piloto. La percepción espacial en los museos. México, D.F.: Publicaciones Digitales Encrym-INAH. Recuperado a partir de https://revistas.inah.gob.mx/index.php/digitales/article/view/4664/4705
  26. Rico Mansard, L. F. F. (2015). Aportaciones a la museología y la educación en México. Mexico D.F.: Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM.
  27. Rico Mansard, L. F., y Sanchez Mora, J. L. (2000). ICOM Mexico : semblanza retrospectiva. Mexico: Conaculta-Fonca.
  28. Rio Cañedo, L. del. (2010). Las vitrinas de la nación : los museos del Instituto Nacional de Antropología e Historia : contexto, desarrollo y gestión : 1939-2006. México, D.F.: Instituto Nacional de Antropología e Historia.
  29. Rosas Mantecón, A. R., & Schmilchuk, G. (1999). Exponer comunicando. Evaluación de dispositivos de interpretación El cuerpo aludido (Museo Nacional de Arte, 1999). Cenidiap. Recuperado a partir de http://cenidiap.net/biblioteca/addendas/2NE-13-Exponer.pdf  [Aportación de Graciela Schmilchuk]
  30. Ruz, M. H., y Sellen, A. T. (Eds.). (2010). Las vitrinas de la memoria, los entresijos del olvido: coleccionismo e invención de memoria cultural (1. ed). Mérida, Yucatán: Centro Peninsular de Humanidades y Ciencias Sociales, Univ. Nacional Autónoma de México.
  31. Saborit, A., & Zarebska, C. (Eds.). (2014). Museo Nacional De Antropologia: 50 Aniversario 1825 – 1964. Mexico: CONACULTA, Dirección General de Publicaciones. [Aportación de Cintia Veláquez Marroni]
  32. Schmilchuk, G. (1987) Museos, comunicación y educación: antología comentada. (1. ed). México: INBA, Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas. Disponible en: http://cenidiap.net/biblioteca/libros/Museos5.pdf [Aportación de Graciela Schmilchuk].
  33. Schmilchuk, G. (2007). Arte de México en Alemania. Un estudio de recepción. México, D.F.: Cenidiap, INBA, FONCA, CONACULTA. Recuperado a partir de http://discursovisual.cenart.gob.mx/dvwebne9/addenda/addenda9.pdf
  34. Torres, P., Zepeda, N., Ekdesman, D. Menú para visitar museos de una forma emotiva, única, creativa y participativa. México, NodoCultura. Recuperado de: http://nodocultura.com/wp-content/uploads/2016/06/menu_para_visitar_museos.pdf
  35. Universidad Iberoamericana (Ed.). (1992). De museos. Ciudad de México: Universidad Iberoamericana, Departamento de Arte.
  36. Vallejo, M. E., Torres, P., y Rodríguez, M. M. (2002). Educación y museos: Experiencias recientes : antología. México, D.F: Instituto Nacional de Antropología e Historia.
  37. Vázquez Olvera, C. (1997). El Museo Nacional de Historia en voz de sus directores. Instituto Nacional de Antropología e Historia.
  38. Vázquez Olvera, C. (2005). Alfonso Soto Soria. Museógrafo mexicano. México, D.F.: CONACULTA; Instituto Nacional de Antropología e Historia.
  39. Vázquez Olvera, C., & Larrauri, I. (2005). Iker Larrauri Prado: museógrafo mexicano. México: Instituto Nacional de Antropología e Historia.
  40. Vázquez Olvera, C. V., & Lacouture, F. (2004). Felipe Lacouture Fornelli: museólogo mexicano. México: Instituto Nacional de Antropología e Historia.
  41. Witker, R. (2001). Los museos (1. ed). México, D.F: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
  42. Zárate Miguel, G. (2003). Los espacios de la memoria: historia del Museo Regional de Querétaro (1. ed). México, D.F: Instituto Nacional de Antropología e Historia.
  43. Zavala, L. (2013). Antimanual del museólogo. Hacia una museología de la vida cotidiana. México, D.F: CONACULTA : INAH.

Y quizá vale la pena abrir un capítulo para las publicaciones sobre museos / museología mexicana en inglés (inspirada por la sugerencia de Cintia). En caso necesario las separaré en otra entrada.

  1. Achim, M. (2017). From idols to antiquity: forging the National Museum of Mexico. Lincoln, NE: University of Nebraska Press. [Aportación de Cintia Veláquez Marroni]
  2. Garrigan, S. E. (2012). Collecting Mexico: Museums, Monuments, and the Creation of National Identity. Univ Of Minnesota Press.

[1] Organizado como una colaboración entre la Cátedra William Bullock (Museo Universitario de Arte Contemporáneo) y el Seminario Permanente de Museología de América Latina (Escuela Nacional de Conservación Restauración y Museografía).

El Observatorio Universitario de Museos de la Universidad Veracruzana en México. Entrevista con Azminda Román Nieto

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Azminda es Licenciada en Antropología Histórica y Maestra en Antropología por la Facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana. Es Coordinadora de Servicios Educativos del Museo de Antropología de Xalapa y del Observatorio Universitario de Museos (OUM). Ha participado como tallerista en actividades de promoción de cultura infantil. Escribe el blog Museos desde la Cotidianidad y la puedes encontrar en twitter: @AzmindaRomaN

Conocí a Azminda en un proyecto de colaboración entre la Escuela Nacional de Conservación y Restauración y la Facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana. Felizmente, desde entonces nuestros caminos se han cruzado varias veces. Recientemente supe que se encontraba conformando un observatorio universitario de museos. Este proyecto me parece muy pertinente y relevante por lo que la he invitado a que nos cuente más al respecto.


¿Qué es un observatorio y cómo podemos entender un observatorio en el ámbito particular de los museos?

Un observatorio es un espacio de recopilación, sistematización, análisis, monitoreo y difusión de información de fenómenos sociales, políticos, económicos y culturales. Pueden surgir de iniciativas ciudadanas, gubernamentales y universitarias. En el caso específico de un observatorio con temática de museos, se puede entender como un espacio de recopilación, sistematización y actualización de la información que, mediante el monitoreo y generación de indicadores estadísticos y cartografía, permite ampliar y apoyar a la investigación museológica.

¿Cómo surge el Observatorio Universitario de Museos de la Universidad Veracruzana?

Surge a raíz de un proyecto de investigación de la Maestría en Antropología, el cual requería información específica sobre los museos del estado de Veracruz. Al recurrir a las fuentes oficiales, nos percatamos que era información muy generalizada y en algunos casos, no actualizada. Ese momento también coincidió con una invitación que nos realizó el Observatorio de Políticas Culturales de la Facultad de Antropología de la misma UV, para crear, dentro de sus líneas de investigación, una específica para los museos.  En el proceso, nos dimos cuenta que el tema daba para crear un observatorio sobre museos, puesto que había información que ya estaba, pero había otra que se tenía que generar y tratar desde la perspectiva museológica y, posteriormente con otras, como es el caso del patrimonio y políticas culturales.

 ¿Quiénes conforman este proyecto? ¿Qué podemos aportar los profesionales del campo de los museos en México a un proyecto como este?

El equipo del observatorio lo conforman personal que labora en el Museo de Antropología de Xalapa. La dirección del recinto y uno de los curadores fungen como consejo consultivo, puesto que necesitamos tener todas miradas, tanto de los directivos, como del ámbito académico y operativo, como es mi caso. Además de la colaboración de los prestadores de servicio social, quienes han apoyado este proyecto desde el principio, con su entusiasmo e iniciativa.

Respecto a los profesionales de los museos, su aportación es muy valiosa, debido a que ninguno de los miembros del observatorio tiene formación específicamente museológica, sino que hemos construido este proyecto desde la experiencia de trabajar en un recinto y desde una mirada multidisciplinaria. Por ejemplo, nos gustaría saber  si el enfoque es el adecuado o no, o si nuestro proyecto puede ser un referente para otros estados del país. La intención es generar el diálogo, el intercambio de experiencias y la colaboración entre quienes nos dedicamos al campo de la investigación sobre museos y seguir aportando al conocimiento en esta materia.

¿Cuáles son las tareas que realiza hoy en día el OUM y en qué radica su importancia?

El OUM plantea cuatro ejes estratégicos: el primero es sobre el diagnóstico, monitoreo y sistematización de la información; el segundo corresponde a la promoción, difusión y vinculación de los museos, el tercero es el Registro Estatal de los Museos en Veracruz y el cuarto, la gestión social. Todos ellos cuentan con metas a mediano y largo plazo.

Actualmente, el OUM encuentra en la segunda fase del diagnóstico, la cual es el cotejo de la información recabada durante la primera fase, con las fuentes oficiales, como son el Sistema de Información Cultural (SIC), la Estadística de Museos del INEGI 2016, para tener un punto de comparación sobre lo que ya está y lo que nosotros estamos generando. Otra tarea en esta segunda fase son los indicadores, los cuales están en proceso de validación, puesto que estamos proponiendo un batería de indicadores en dos líneas de investigación: el registro estatal de museos y los públicos, en la primera el referente es el estado y en la segunda, el Museo de Antropología de Xalapa. La metodología que se planea llevar para ambos casos, todavía se encuentra en revisión por parte de los miembros del observatorio. Vamos lento, sin embargo, consideramos tener nuestros primeros resultados a finales de este año.

Y en el futuro ¿Cómo se ven?

Como visión nos planteamos ser un referente estatal y nacional, orientado a la formulación de políticas culturales que incidan en el desarrollo social, además de poder establecer lazos de cooperación e intercambio con otras instituciones y organismos gubernamentales y no gubernamentales a nivel nacional e internacional.

Los sitios del Observatorio Universitario de Museos son:

Portal web: www.uv.mx/oum-max/

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¿Qué estamos leyendo?

A finales del año pasado convoqué a colegas a través de la plataforma de Twitter, para compartir los títulos de libros  que estuvieran leyendo sobre museos o museología. Varios enviaron sus referencias.

Aunque por supuesto esta lluvia de ideas no es para nada un sondeo formal, me sorprendió ver que las respuestas pueden indicar un número reducido de literatura a la que tenemos acceso. Por ejemplo, algunos títulos interesantes sugeridos por colegas en Argentina y en Estados Unidos no están disponibles en México. Algunos otros, son primeras ediciones de las cuales ya existen versiones actualizadas.

Mi diagnóstico, por así llamarlo, no parte sólo de estas sugerencias. Como estudiante y profesora en el campo, me he dado cuenta de la continua lucha por la actualización y la búsqueda de bibliografía reciente y relevante en nuestro idioma. O la persecusión de libros importantes en inglés.

Ofrecí compilar una lista. Con el fin de mantener la aportación original de mis colegas, agrego la imagen de sus sugerencias y no un listado reelaborado ¿Otros títulos? Si son usuarios de  Twitter, les recomiendo compartinos sus lecturas con las etiquetas #LoQueEstoyLeyendo #Museos #Museología

PD. Si alguien más colaboró o se me fue algún título de la lista, avísenme. Buscar tweets antiguos resultó una pesadilla.

@CiudadMonstruo

Emilio

@NayeliZepeda

Nayeli2Nayeli

@Patytorresau

Paty

Paty2

@

Mayra

Mayra 2

@

Christian

@habemuseos

Christian2

@OUMMAXUV

OUMAX

@LetyPerezCast

Lety 2Lety 1

Evaluación en museos y desarrollo profesional

La semana pasada nos dimos cita en el espacio de diálogo y formación que año con año convoca el Seminario de Investigación Museológica (SIM), con sede en el Museo Universum, de la Universidad Nacional Autónoma de México. El SIM organiza un seminario mensual en el que diversos especialistas del ámbito de los museos presentan avances de investigación o aportaciones desde la práctica. Asimismo, coordina el evento anual llamado “Encuentro de prácticas ejemplares en evaluación en museos” y el “Curso Taller Evaluación en Museos” el cual ha alcanzado ya siete ediciones.

Me interesa hablar de este curso porque, poco a poco, presenciamos cómo en éste y otros espacios (como el posgrado en museología de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, ENCRyM) se ha comenzado a formar una comunidad de práctica en torno a los estudios sobre los públicos de los museos y a la evaluación. Hace algunos años encontrábamos este tipo de eventos pero de manera aislada, hoy es cada vez más frecuente que los espacios de formación reciban a quiénes desean incursionar en el campo, actualizarse o continuar su profesionalización.

Si bien en México aún son pocos los museos que cuentan con un área o departamento especializado para llevar a cabo estas tareas, el interés por acercarse al tema está presente en el personal de distintas áreas y profesiones. El 7° curso al que asisitimos contó con una afluencia de alrededor de 60-70 personas, quienes desde los más diversos contextos y áreas de desempeño estábamos ávidos de nuevos enfoques del tema; o bien, otras metodologías distintas a las que conocemos y aplicamos. Aquí les brindo una pequeña reseña de los tres días de trabajo.

Día 1. Manejo de sistemas de información geográfica (SIG). Carlos Ávalos Franco impartió este módulo. Basado en su experiencia en el Sistema de Información Cultural (SIC) de la Secretaría de Cultura, nos mostró paso a paso cómo utilizar la herramienta Mapa Digital del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), un SIG que “integra información de los elementos naturales y culturales que conforman el entorno geográfico del país y permite relacionarlos con información estadística”. Así aprendimos a cargar el mapa de una entidad -en este caso la Ciudad de México- colocar un punto georeferenciado -como un museo- y relacionar información estadística al respecto, por ejemplo, crear una marca denominada buffer, la cual traza un radio alrededor del recurso cultural y permite leer información asociada: número de habitantes, características de la población, entre muchas otras más.

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Lo que me llevé: la información y su uso con fines de investigación o gestión, siempre serán una herramienta de gran utilidad en la planeación, la toma de decisiones, para generar políticas, etc.

El reto a superar: capacitarse en estos temas requiere tiempo y esfuerzo para conocer las herramientas y explotarlas a su máxima capacidad. Si tomaron el curso, saben de lo que les hablo. Por si sí y por si no, aquí una probadita del Manual del usuario.

El ponente: ¡gracias Carlos! Excelente sesión. La capacitación en software siempre es un reto, sobre todo con herramientas nuevas y más aún con grupos tan numerosos.

Día 2. Ideas museales. Esta sesión estuvo a cargo de María del Carmen Sánchez Mora. Carmen, como la conocemos es una excelente ponente, experta en evaluación en museos de ciencia y en “tallerear” este tipo de contenidos. Aunque esta parte del curso no se enfocó a la evaluación de exposiciones tal como la conocemos, sí aportó elementos para valorar una “idea museable” y nos ofreció varios criterios de verificación para saber si una idea para una nueva exposición es factible: ¿va acorde con la misión del museo?, ¿es relevante para los visitantes?, ¿es apropiada al medio expositivo?, ¿investigable?, ¿multifacética?, es decir, ¿en sus componentes puede incluir diversidad de medios y estrategias de diseño?, ¿divertida? Los diversos involucrados -autoridades, curadores, educadores, etc.- ¿la apoyan?, ¿puede ser respaldada con objetos (colecciones)? o ¿con qué tipo de equipamientos? Sus contenidos ¿se autosoportan? ¿o requieren de guías o mediadores para su apoyo?, ¿es financiable?

Responder a todas estas preguntas ANTES de iniciar un proyecto, ya es en sí mismo un criterio de evaluación; además, Carmen nos instó a incluir a la evaluación previa (con públicos) durante la etapa de investigación preliminar en el desarrollo de la exposición. También a tenerles siempre en mente mientras transitamos de un tema general, al desarrollo del objetivo, el “mensaje para llevar”, el nombre de la exposición, las ideas principales y las ideas secundarias.

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Lo que me llevé: al evaluar exposiciones en ocasiones tendemos a poner demasiado peso en los públicos ¿qué se llevan? ¿por qué sí o por qué no aprenden? “no leen”, etc., pero antes debemos situarnos en una postura crítica como museo y desarrolladores de exposiciones, ¿qué queremos comunicar? ¿cómo lo hacemos? En esta sesión partimos desde ahí para desarrollar seis propuestas de “ideas museables” en equipos. Muy disfrutable.

El reto a superartratar de incorporar este tipo de metodologías en las tareas diarias del diseño de exposiciones. Ganar tiempo en los apretados calendarios para dedicar tiempo a la planeación y la estructuración de ideas claras, teniendo en mente siempre a los visitantes y públicos potenciales. El mayor reto: generar el “mensaje para llevar” (Ya dedicaré una entrada próxima en este blog para hablar de tres acercamientos al tema).

La ponente: ¡gracias Carmen! Una delicia tomar un taller con ella. Es muy clara y siempre tiene alguna herramienta a mano para hacer los ejercicios. Genera confianza en los participantes y todos logramos proponer ideas muy interesantes.

Día 3. Comentarios de los visitantes. El tercer y último día tocó el turno a Patricia Aguilera para dirigir un taller relativo al análisis de los comentarios de los visitantes. Como nos comentó Paty, los comentarios de visitantes son uno de los recursos más “sencillos” y comunes para obtener retroalimentación de nuestros públicos. Hablamos de esas libretas o buzones que están por ahí para dejar opiniones. Siempre se ha dicho que en éstos encontramos ideas extremas, felicitaciones o quejas, de cierta forma reflejan el sentir de los muy satisfechos o de los que experimentaron algo desagradable. La sesión estuvo muy bien balanceada, desde proveer un marco conceptual del cual partir, hasta brindar una metodología para sistematizar los comentarios y obtener alguna valoración al respecto.

Es verdad que los comentarios de los visitantes pueden quedar en el limbo sin que nadie los atienda, analice, dé siguimiento; también es verdad que pueden convertirse en una forma de conocer a los visitantes y sus intereses. Si en sus libros hay comentarios poco relevantes, prueben a poner una pregunta detonadora, algo que guía la conversación, como en el ejemplo de Paty: “Cuéntanos de tu visita”.

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Lo que me llevé: me recordó mi propia experiencia al sistematizar los comentarios en el Museo Interactivo de Economía mientras trabajé en el área de evaluación, lo cual me hizo pensar nuevamente en el reto de compilar, organizar, analizar muchos comentarios; pero sobre todo, darles cauce hacia las áreas involucradas que pueden resolver o considerar las sugerencias, quejas o información que se vierte.

El reto a superar: nuevamente se trata de lograr incorporar de alguna forma estas tareas en el día a día del museo, para que sean parte de una cultura de la evaluación y no de una evaluación por relleno. A veces pensamos en llevar a cabo estudios de públicos muy elaborados y complejos, que no hacemos por falta de tiempo, personal o presupuesto, pero dejamos de lado las fuentes básicas de información en el museo: la estadística de visita y los libros de comentarios.

La ponente: También ¡gracias Paty! Fue muy refrescante volver a este tema llevados por un hilo conductor muy interesante, con ejemplos y anéctodas. Además los asistentes también realizamos un ejercicio práctico con buenos resultados y una discusión de mucho interés.

A todos y todas las participantes ¡Gracias! Creo que entre todxs logramos un aprendizaje en colectivo. Finalmente a las organizadoras, que además de la calidad del programa y la logística lograron que el último día nos lleváramos nuestra constancia a casa.