Investigación sobre públicos y museos en tiempos de Covid-19

 

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A partir de la ola de declaraciones de emergencia sanitaria y medidas de confinamiento para combatir la COVID-19, los museos del mundo comenzaron a cerrar sus puertas. Primero, ante un escenario que pocos habían previsto, iniciaron una carrera por visibilizarse en el espacio virtual, incrementando sus campañas en redes sociales y lanzando todo tipo de actividades para mantenerse conectados con sus públicos habituales y, quizá, con nuevos públicos en busca de entretenimiento y alternativas culturales desde casa. A medida que fueron ponderando la situación y entendiendo que esta pandemia -sin precedentes en los años recientes-, afectaría de forma sustancial nuestra vida cotidiana y gran parte de los aspectos sociales, económicos y culturales que experimentamos, en el sector comenzaron a surgir investigaciones en dos frentes:

Primero, las que atañen a los museos y su personal ¿qué pasaría?, ¿cuál será el impacto?, ¿qué medidas se estaban tomando? No fueron pocas las iniciativas concertadas desde ámbitos gubernamentales, de cooperación internacional, de asociaciones de profesionales o de grupos independientes que se pusieron en marcha. La mayoría instrumentadas mediante encuestas a través de formularios en línea, algunas muy enfocadas al impacto económico.

Segundo, las que conciernen a los públicos o usuarios, etiquetadas como estudios de consumo cultural o de experiencias digitales. Estas llegaron después, la mayoría también consistió en encuestas por medio de formularios en línea. Muchos fueron distribuidos de forma masiva sin considerar la población objetivo de la investigación, sacando el mayor provecho de las redes sociales en tiempos de globalización pero obviando que en el espacio digital las fronteras son difusas. Mi opinión desde México, ¿contribuye a la problemática que se busca analizar en Chile o en España?, por poner un ejemplo.

Conforme las fui conociendo, me di a la tarea de compilarlas o seguirles la pista para ver qué se proponían indagar, sus metodologías, pero sobre todo sus resultados, que en algunos casos aún no han sido publicados. No puedo decir que la siguiente compilación esté completa, pero al menos pongo a su disposición lo recabado a la fecha con la finalidad de tener un mapeo de este tipo de estudios [1].

1. Para museos / personal de museos

Nombre del estudio / Instancia que lo propuso

Objetivos / Datos metodológicos

Principales resultados

Museos, profesionales de los museos y COVID-19: resultados de la encuesta

ICOM

Analizar el impacto de los cierres en torno a 5 temas: la situación de los museos y su personal, el impacto económico previsto, la tecnología digital y la comunicación, la seguridad de los museos y la conservación de las colecciones, y los autónomos de los museos.

  • Encuesta, n=1,600
  • Población: Museos y profesionales de museos
  • Aplicado del 7/04 a 7/05
  • 120 países
Refuerzo de actividades digitales, la mayoría de los profesionales de museos (85%) siguen trabajando desde sus casa, la situación de los empleados permanentes es más o menos estable mientras que la de los independientes es alarmante. La mayoría de los museos reducirán sus actividades: casi un tercio entre ellos reducirá su personal y más de una décima parte se verá obligada a cerrar permanentemente. En general, la seguridad y la conservación del patrimonio de los museos continuó durante el confinamiento.
Museos y el Covid-19

Iberoamérica

IBERMUSEOS

Comprender en mayor profundidad la situación de los museos iberoamericanos y poder aportar desde ese espacio de cooperación intergubernamental.

Construir así un mapa de la situación para medir el impacto de las medidas de distanciamiento social generando información fiable.

  • Encuesta, n= 434 instituciones de 18 países iberoamericanos
  • Población: Museos y profesionales de museos
  • 73% declaró haber reajustado sus actividades en respuesta a las medidas restrictivas;
  • 31% señaló como principal necesidad contar con recursos financieros para mantenimiento y sustento de gestiones;
  • 55% de las instituciones participantes declararon haber estado colaborando con su comunidad para sobrellevar la emergencia sanitaria;
  • 60% de las instituciones mixtas afirma haber tenido que dimitir a una parte de su personal;
  • El personal que más ha sufrido con despidos, suspensión o readecuación de contrato ha sido el que cuida de las visitas guiadas, mediación y educación presencial, exposiciones, tienda, cafetería, servicios tercerizados.
Catastro de estado de situación Agentes, Centros y Organizaciones Culturales.

Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Chile.

Consulta pública online a través de un cuestionario para catastrar la situación laborar y recabar propuestas.

  • Encuesta, n=15,079 Agentes culturales: 87% personas y 13% organizaciones.
  • Población: Trabajadores del sector, agrupaciones y organizaciones.
  • Aplicado del 23/03 al 13/04
Alcance de la participación de agentes culturales (10.9% en relación al registro con el que cuentan a nivel país). Caracterización de los trabajadores del sector que respondieron, situación económica, laboral y de protección social; problemas que han enfrentado. Caracterización de agrupaciones y organizaciones que respondieron, situación económica; problemas que han enfrentado. Respuestas a pregunta abierta sobre posibles soluciones y propuestas.
Survey on the impact of the COVID-19 situation on museums in Europe

NEMO. Network of European Museum Organisations.

Documentar el impacto económico en los museos, recabar las estrategias digitales que han puesto en marcha para continuarlas y hacer mejor uso de ellas.

  • Encuesta, n=1000 Población: ¿trabajadores de museos?
  • Museos de 48 países
  • Aplicado del 24/03 al 30/04
Recomendaciones sobre acciones inmediatas, consideraciones de mediano plazo y             estrategias de largo plazo llamando a tomar medidas inmediatas en:

1.     Apoyo económico para las tareas de los museos

2.     Inversión en el patrimonio cultural digital

3.     Preparar a los museos para las crisis

Museos e instituciones culturales mexicanas en tiempos de pandemia

Instituto de Liderazgo de museos A.C. y Cultura UNAM, México.

No se reporta un objetivo explícito, solo indica que la información se recabó para dar a conocer la situación actual de las entidades culturales a nivel nacional ante la pandemia

  • Encuesta, n=59
  • Población: líderes, mandos medios y directores de museos, centros culturales e iniciativas autogestivas culturales de México
  • Aplicado del 13/04/ al 15/05
Reportan hallazgos sobre uso y la suficiencia de las herramientas digitales en las instituciones y a continuación gráficas y resultados para las 18 preguntas del cuestionario.
Impacto del COVID-19 en el Sector Cultural en México

Mitofsky, Cultura UNAM, TR research.

Contar con datos certeros que emanen de lo que están viviendo las trabajadoras y trabajadores del sector cultural en México en sus diferentes dimensiones y alcances.

  • Encuesta, abierta a respuestas todavía.
  • Población: las y los hacedores, gestores, productores y especialistas de todas las disciplinas que comprenden la cultura y el arte.
Resultados de la encuesta en documento de 162 páginas, desglose por preguntas y análisis de especialistas:

  • Jóvenes y desigualdad en el campo cultural
  • Análisis del estudio de opinión para medir el impacto del Covid-19 en el sector de trabajadores de la cultura en México
  • Análisis del estudio de opinión para conocer el impacto del Covid-19 en las personas que trabajan en el sector cultural en México
Encuesta a Museos de Bogotá para conocer su situación actual

Mesa de museos de Bogotá, Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) y el Instituto Distrital de Turismo (IDT)

Permitir saber quiénes somos y cuáles han sido nuestros problemas antes y durante la emergencia sanitaria.

  • Encuesta, abierta a respuestas todavía.
  • Población: museos de Bogotá
No disponibles todavía

2. Sobre públicos y su experiencia

Nombre del estudio / Instancia que lo propuso

Objetivos / Datos metodológicos

Principales resultados

Propuesta metodológica para el diseño de museografía transmedia.

Maestría en Ciencias con Orientación en Gestión e Innovación del Diseño.

Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México.

Recolectar información del proyecto de investigación denominado “Propuesta metodológica para el diseño de museografía transmedia. El caso museo de los presidentes coahuilenses”

  • Encuesta
  • Población: usuarios que visitan las exposiciones y colecciones digitales.
No disponibles todavía
¡Preparando el reencuentro con nuestros visitantes! Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), España.

El formulario mediante el que se recabó la encuesta ya no admite respuestas

Contar con ayuda y conocer la opinión de públicos del museo para tomar las mejores decisiones que garanticen y aseguren tu visita a nuestras instalaciones.

  • Encuesta
  • Población: habitantes de España
No disponibles todavía
Museos post-pandemia

Casa Cultural Trude Sojka, con el apoyo del Sistema de Museos y Centros Culturales de Quito (SMQ). [2]

-Conocer la opinión y expectativas de los públicos sobre los museos luego de la cuarentena.

– Recolectar información de los públicos como base para la generación de nuevas propuestas de experiencias.

– Indagar qué medidas sanitarias le gustaría a los públicos que se apliquen en los museos.

  • Encuesta, n=85
  • Población: abierto a todo público, el SMQ envió una sugerencia para llenar la encuesta a su base de datos.
  • Fecha de aplicación: del 13 de abril al 14 de mayo de 2020
Infografías con los principales resultados en temas de:

Recomendaciones, medidas sanitarias, intención por visitar diversos espacios culturales, cambios de los museos después de la emergencia.

Encuesta de consumo cultural en tiempos del COVID-19. Didáctica del patrimonio, Museografía Comprensiva y Nuevas Tecnologías – DIDPATRI, España.

http://www.didpatri.cat/

El formulario mediante el que se recabó la encuesta ya no admite respuestas

Entender cómo la epidemia de COVID-19 está impactando en nuestras vidas, y diseñar medidas que puedan ayudar mejor a la gente durante esta crisis o prepararnos mejor para otras que puedan venir.

  • Encuesta
  • Población: cualquier persona
No disponibles todavía
Culture & Community in a Time of Crisis: A Special COVID Edition of Culture Track.

The Wallace Foundation, Art Bridges, The Terra Foundation for American Art, Slover Linett Audience Research Y LaPlaca Cohen

Estados Unidos.

Profundizar nuestra comprensión de cómo las organizaciones de las artes y la cultura pueden ayudar a sus comunidades durante estos tiempos y cómo las comunidades puedes apoyar a sus instituciones de arte y cultura.

  • n= 120,000
  • Respuestas de personas en 50 estados en EU, Puerto Rico y dos provincias en Canadá.
No disponibles todavía
Understanding how to build TRUST and CONFIDENCE among the attractions-visiting public, ALVA Attractions Recovery Tracker. Reino Unido.

https://decisionhouse.co.uk/

https://www.dropbox.com/s/t2h9e2nxezmm8jn/ALVA-attractions-recovery-tracker-wave-1.pdf?dl=0

Comprender cómo generar confianza para el retorno a las instituciones y atracciones culturales, entender cómo presentarse al público y reabrir para generar confianza, qué mensajes comunicativos generar para contribuir a ello.

  • Encuestas periódicas entre muestras representativas, n= 668
  • Población: público visitante de las atracciones en el 2019.
  • Fecha de aplicación, primera ola dio inicio 24/04
Reporta resultados respecto a cómo se siente el público por volver a la visita, cuándo lo harán y qué tan seguros se sentíran de acuerdo al tiempo transcurrido; sentimientos y emociones de acuerdo con el tipo de atracción: restaurantes, cinema, gym, concierto de música, teatro, museo o galería, atracción con pago. Cómo piensa el público que se puede generar confianza: qué deben hacer las instituciones, qué deben decir.
COVID Audience Research

Wilkening Consulting – American Alliance of Museums. Estados Unidos.

Objetivos no declarados explícitamente, se entiende que buscan conocer las opiniones y percepciones de los visitantes de museos hacia la situación actual y sus opiniones sobre un “mundo sin museos”

  • Encuestas y entrevistas
  • Población: visitantes de museos.
Resultados disponibles en infografías 2020 Data Stories – COVID Audience Research​
How COVID-19 & Civil Unrest Are Impacting Intentions to Visit Cultural Entities (DATA).

Colleen Dilenschneider. Estados Unidos.

Conocer la disposición del público por visitar nuevamente organizaciones culturales desde museos de arte, acuarios, teatros y conciertos de música clásica.

  • N=1,734
  • Población: habitantes de Estados Unidos (sin especificar a detalle)
  • Fecha de aplicación 31/05 a 6/6
Resultados reportados semalmente sobre la disposició para volver a visitar, en los siguientes rubros:

-Si los espacios abre, ¿la gente regresará?

– Cuándo piensan las personas que volveran a visitarlos

-Cómo es que el contexto actual impacta sus decisiones futuras

-Cómo cambia esto a trvés del tiempo

[1] Toda la información fue recabada a través de la comunicación de estos estudios en redes sociales.

[2] Agradezco la información brindada por Efraín Chinchero Lema por la información otorgada respecto al estudio en Quito.

Museología adjetivada. Entrevista con Florencia Puebla Antequera

2018330_11457176Florencia Puebla Antequera es Maestra en Museología (ENCRYM-Ciudad de México) y Maestra en Arqueología y curaduría en Museos (ENAH-Ciudad de México). Actualmente trabaja con la Consultora IMAINA Perú y PICNIC-LAT elaborando proyectos patrimoniales y de gestión cultural (lo que la hace muy feliz porque viaja y conoce gente). Vivió en una comunidad quechuaparlante al sur de Perú en donde trabajó una propuesta museológica territorial (experiencia que la marcó a nivel profesional y personal). La pandemia la hizo entrar en “lo online”, aprende a usar el Insragram, abrió la cuenta @creamosenred con su colega Vicky Ortega y publica en su cuenta personal @milesdemoles


Conocí a Florencia como alumna en el Posgrado en Museología de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía -INAH, en la Ciudad de México, desde entonces hemos compartido intereses y mantenemos intercambios “epistolares” en correos electrónicos y whatsapps. En esta segunda entrevista para El Diván Museológico [1], le pregunté sobre las “nuevas” museologías o museologías adjetivadas.

Los museos y la museología han respondido al contexto y retos que se les han presentado tratando de responder a sociedades cambiantes. Por ejemplo, sabemos que a la definición hegemónica del ICOM se le agregó la frase “al servicio de la sociedad y su desarrollo” en su reunión general de 1971, y que la Mesa Redonda sobre la Importancia y el Desarrollo de los Museos en el Mundo (Santiago de Chile, 1972) sentó el precedente de lo que después sería llamado Nueva Museología (En su vertiente latinoamericana). 

A partir de entonces se detona la adjetivación de la museología: nueva, crítica, social, sociomuseología. Se confunden sus orígenes, sus puntos comunes y divergentes, además de encasillar bajo el título de “nueva” a corrientes planteadas desde distintos contextos: Inglaterra, Francia, Latinoamérica.

Cuéntanos ¿qué piensas de este panorama?, ¿cómo es que te interesaste por el estudio teórico de este campo?

Siempre me dio curiosidad por aprender cómo se llegaron a dichas definiciones, conceptos o marcos teóricos. Mi formación de base es la arqueología y estudié en Argentina, que es un país que tiene un gran interés por el desarrollo teórico y por debatir y reflexionar absolutamente todo (¡a riesgo de ser insano!). Eso por un lado; y por el otro, mientras estudiaba la licenciatura formaba parte de un grupo interdisciplinario de investigación patrimonial. Allí leíamos y conversábamos mucho sobre teoría y autores latinoamericanos. También hacíamos el ejercicio constante de pensar ciertos temas desde las diversas formaciones que teníamos cada uno (historia, arqueología, geografía, antropología, etcétera) Era la manera de entendernos y trabajar en equipo, y de esa forma aprendí.

Creo que se conjugó todo, porque cuando comienzo a interesarme por la museología, la conozco y me acerco a ésta estudiándola desde la teoría. La práctica ya la estaba aprendiendo en los museos en los que trabajaba por aquella época. Además, era un tema muy novedoso, y por ende en mi ciudad no había casi gente que hablara de museología, o que me hiciera conocer autores y textos sobre dicha temática. Entonces no me quedó otra que ponerme a leer de manera autodidacta, y así fui aprendiendo. Luego conocí la Mesa Redonda de Santiago de Chile y me voló la cabeza.

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Plática en La Habana sobre la Mesa Redonda 2016

Con respecto a lo que dices, los nombres tienen que ver con los países, pero creo que las ideas, postulados y objetivos son los mismos. Lo que se conoce como sociomuseología en el mundo de habla portuguesa es lo que en otras regiones se le denomina Nueva Museología, o Museología Social, etcétera. Las denominadas críticas son más recientes, e incluyen algunas reflexiones más posmodernas.

¿Cómo se puede trazar la genealogía de estas corrientes?, ¿y cómo ubicar sus principales postulados y exponentes?

Es complejo trazar genealogías porque siempre ha existido un diálogo permanente y muchas conexiones entre las discusiones que se estaban llevando a cabo en los diversos territorios. A lo mejor, en los 70 estaba más aceptado el tema de pertenecer a una corriente, a seguir manifiestos y formar parte de un grupo, o una posición política, ideológica, etcétera, frente a otras corrientes. Con el tiempo comprendí que se hablaban de las mismas ideas, sólo que con nombres diferentes según el país o contextos de trabajo.

Lo que sí puedo observar es un parte-aguas en el 72 con las ideas de la Mesa Redonda y su repercusión a nivel internacional. A partir de allí ya no se comprende al museo sin su entorno social. La idea de patrimonio también cambió, dejó de referirse sólo a las piezas o colecciones de estos museos y se lo comenzó a entender desde un sentido amplio e integral. Creo que a partir de ese momento fue cuando la museología latinoamericana hizo el intento de dejar a un lado eso que Laurajane Smith llama el discurso oficial del patrimonio [2] para explorar caminos más cercanos a sus realidades. Cuando llegué a México a estudiar la maestría en Museología, observé que todas esas ideas de la Mesa Redonda se habían materializado en una política museológica a nivel nacional, y me llené de orgullo y emoción ¡no lo podía creer! La teoría se hacía práctica, ¡estaba en éxtasis!

Por otro lado, había aprendido que la Mesa Redonda tuvo mucha influencia francesa, y por eso se constituye como uno de los antecedentes más directos del fenómeno francés que conocemos como Nueva Museología. Sin embargo, cuando empecé a estudiar dicha Reunión con mayor profundidad, me di cuenta que tiene mucha impronta de América Latina, debido a que incorporó varias de las discusiones teóricas que se estaban llevando a cabo en esta región desde diversas disciplinas. Por ejemplo toda la corriente pedagógica de Paulo Freire que estaba muy en boga en Brasil por aquellos años, también la idea de cómo se estaba comprendiendo lo territorial, la cultura, etcétera. Lamentablemente, cuando se la afrancesó (por así decirlo), se le quitó toda esa parte latinoamericana.

En tu tesis de la maestría en Museología [3], apuntas sobre una dimensión social del pensamiento museológico y trazas su origen a ciertas propuestas de fines del siglo XIX y principios del XX. ¿Qué caracteriza a estos primeros movimientos?, ¿cuál es la distancia de la museología contemporánea con aquellos postulados?

Creo que es parte natural de un mismo flujo de ideas que comienzan a nacer y tomar cada vez más lugar en las reflexiones a medida que transcurre el tiempo. Pero es algo continuo. Hoy en día, muchas de esas ideas nos llegan más redefinidas en la contemporaneidad, porque se encuentran impregnadas de los contextos de discusión que la posmodernidad transita. Pues la museología no hace más que trasladar (como todas las disciplinas) estas discusiones a sus campos de análisis.

La museología posmoderna irrumpe en el tema de la subjetividad de manera profunda, y comienza a hacer hincapié en lo individual y las experiencias que se generan desde allí. Lo que el español Jesús Pedro Lorente llama la museología crítica tiene mucho de estas ideas. Esto de firmar las exposiciones, vincular lo individual, resaltar las subjetividades, etcétera. Y es coherente, porque lo que entró en crisis en la posmodernidad fue la idea que teníamos de sociedad. Nos dimos cuenta que dentro de eso que pensábamos como una masa homogénea habían heterogeneidades en cuanto a identidades que las estábamos pasando por alto.

Y como la posmodernidad es la máxima expresión de la reflexión, pues se metió de lleno a explorar esas subjetividades. Entonces comenzamos a hablar de sujetos, de identidades y no de una identidad nacional común (que si bien funcionó en una época, hoy queda obsoleta); empezamos a reivindicar las diferencias. Apareció la palabra experiencia individual, se visibilizaron los sentimientos, las emociones, la diversidad de perfiles. Creo que en el ámbito de los estudios de públicos fue donde más se notó todo esto. Emergieron de pronto lxs niñxs, ancianxs, los públicos citadinos y no citadinos, las identidades corporales, sexuales, etarias, de género, territoriales.

Igual para que eso llegue a las exposiciones aún falta mucho. Es decir, que en las narrativas curatoriales se representen esas heterogeneidades, aún queda mucho por hacer. Sin embargo, hay toda una rama contemporánea de curaduría autoral que tiene propuestas muy interesante. Lamentablemente, esto está muy unido a lo artístico y a la figura del curador como especialista-erudito, y no trasciende a otras temáticas y roles. 

Y en el escenario actual, ¿qué retos tiene los museos para ser relevantes socialmente?; es decir, ¿cómo se traduce esa frase “al servicio de la sociedad y su desarrollo”?

Bueno, yo creo que el gran reto que siempre tenemos es cómo llegamos a ellxs, ¿no? Es lo que nos quita el sueño al menos a todxs los que estamos interesados en estos temas y en buscar un verdadero diálogo con la gente. Creo que lo más conveniente sería dejar de suponer y comenzar a preguntar. Salir a la calle a conversar y observar cuáles son los intereses de las personas, con qué cosas sueñan, qué desean para sus hijxs, nietxs, etcétera. Y tratar de hacer el esfuerzo de articular eso que nos dicen con nuestros espacios museales y dar respuestas válidas.  No quiero decir que esto no se haga. Sin embargo, aún quedan rezagos de autoridad en cuanto a los discursos museológicos.

Mira el ejemplo del patrimonio. Diseñamos, armamos y ejecutamos planes y actividades patrimoniales para que la gente se apropie de éste y pueda empoderarse desde allí. Esto lo hacemos con la mejor de nuestras intenciones, no obstante muchas veces ni nos cuestionamos si “la gente” entiende de la misma manera que nosotros lo que es el patrimonio o la identidad.

camino de Santiago 2017
Análisis patrimonial del Camino de Santiago 2017

Por eso, creo que hay que salir a conversar y tener realmente ganas de aprender del otrx, de buscar entendernos. No imponernos con: hice esto para ti, tómalo así como te lo entrego; porque más allá de nuestras buenas intenciones no sabemos si el otrx estaba interesado en eso. Lo que propongo es construir nuevas experiencias patrimoniales, más cercanas a lo cotidiano, a esas pequeñas cosas que hacen nuestros días y que son grandes definidoras de nuestra identidad. He pensado mucho en esto, y yo encontré en la etnografía el mejor puente de entendimiento. Su metodología, y el tratar de comprender desde dónde el otrx nos habla, necesita, desea y sueña. Y nosotrxs hacer el esfuerzo de utilizar nuestras herramientas y recursos museales para darles una de las tantas respuestas posibles. Construir desde lo más simple de sus cotidianeidades.

Para concluir, ¿qué lecturas clave recomiendas para entender las nuevas museologías?

Te menciono las que a mí me han gustado mucho. Primero que nada Tereza Scheiner, me encanta. No la conozco en persona, pero leo sus trabajos y me parecen interesantísimos, porque ella supo deconstruir a la museología. Llevó lo que se conoce como giro ontológico al campo museal. Por eso su aporte me parece de lo más novedoso, y actualizado. Su trabajo teórico muestra que hay una museología que está viva y al tanto de lo que se está discutiendo en otras disciplinas. Ella propone algo muy interesante: redefine la museología como la relación que existe entre el humano y su realidad. Como las relaciones y humanos son diversos y múltiples, la museología se flexibiliza y expande infinitamente. ¡Increíble! Además de que es mujer y latinoamericana, que si no nos echamos porras entre nosotras, pues ¿quién?

También me gustan mucho las miradas críticas que se hacen sobre el turismo. Creo que es el otro GRAN TEMA de la posmodernidad, y me interesa estudiarlo desde las nuevas re-vinculaciones y redefiniciones que se están realizando en los territorios, los patrimonios y las ciudadanías desde el turismo de masas.

Y más allá de eso, también leo otras cosas que me gustan mucho. En realidad estoy aprendiendo mucho de lenguajes más actuales, como es el Instagram. Es decir, cómo algunas cuentas de IG escriben y exponen las temáticas que divulgan. Los textos que se utilizan, las historias, el impacto visual, las relaciones en cuanto a palabras. No son cuentas académicas ni museales, pero aprendo muchísimo.

Me gustaría mencionarte a una mujer que me fascina. Es Valentina Quintero (@valendeviaje), una periodista de viajes venezolana que es muy famosa por allá y fue elegida como una de las mujeres más influyentes del año 2018 por la BBC. La recomiendo mil veces por varias razones. La primera, y lo que más aprendo de ella, es su sentido de patrimonio venezolano. Ella insiste en que el sentimiento de arraigo no viene con el nacimiento, sino que se construye, entonces en este duro momento de migraciones que están atravesando en este país, su discurso es totalmente contemporáneo. Profundiza en las cosas que hacen ser a los venezolanos, y que va desde comer mangos, hablar fuerte, tomar ron, y demás. Los paisajes cotidianos en los que conviven, etcétera. Este es un tema/concepto que estoy trabajando mucho en mis investigaciones, es el de cosmopraxis (el saber hacer, lo que se aprende y evidencia quién eres en tu cotidiano).

Además, escribe muy bien, y le pone mucha emoción a sus relatos. Lo que tanto nos habla la interpretación temática y la divulgación significativa de Gándara [4], ella sin saber y querer lo practica y cuenta en sus redes sociales. Alejada de la academia y del lenguaje museal, me hace reflexionar sobre la manera en la que trabajo y pienso la museología por un lado; y por el otro me muestras otras propuestas sobre cómo construir narrativas identitarias actuales.

También aprendo de otra gente, la ciudadana de a pie, que me encuentro todos los días en la calle, en el transporte público, en los parques y demás; quienes me conversan sobre las sociedades y territorios en los que quieren ver crecer a sus hijxs. Siempre estoy pensando: cómo esto que me está contando puedo trasladar al lenguaje museal. Y así me paso los días… 


[1] Lee la primera entrevista con Florencia aquí: Museología desde el Cono Sur.

[2] Smith, Laurajane. 2011. El “espejo patrimonial” ¿Ilusión narcisista o reflexiones múltiples? Antípoda 12:39-63.

[3] Puebla, F. (2015). La dimensión social en el pensamiento museológico contemporáneo de México. El caso del INAH durante el periodo 1972-1988 [Tesis de Maestría en Museología]. Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía «Manuel del Castillo Negrete».

[4] Manuel Gándara. Arqueólogo mexicano quien ha propuesto la metodología de la divulgación significativa o interpretación temática “a la mexicana”, una propuesta de comunicación educativa centradas en las personas.

¿Le podemos llamar “público” a una multitud interconectada? Conversación #MUS3OS

IMG_3016Hace unos días Alejandro Gómez Escorcia me invitó a participar en Museos 3.0, la serie de charlas que organizó para la Casa del Lago Virtual. Los días 6 y 7 de mayo tuvieron lugar diferentes e interesantes sesiones en las que se analizó la “confluencia estrepitosa entre museos e internet”. En mi caso, nos dimos cita el jueves 7 junto con Nayeli Zepeda de NodoCultura para abordar la pregunta ¿Le podemos llamar “público” a una multitud interconectada?

Si bien pueden acceder a la transmisión de la conversación aquí, quise poner a disposición el texto de mi presentación en esta entrada, además de proporcionar las referencias que mencioné durante el evento. Gracias Alex por abrir este espacio de encuentro y a Nayeli como siempre por su complicidad y escucha mutua.


Con alrededor de 600,000 museos cerrados en el mundo, el público se desvanece ¿Se le puede denominar así a una multitud conectada? Aunque se atribuye al público un carácter pasivo,  y tenemos ideas estereotipadas sobre ellos, creo que conviene esclarecer otros sentidos.

Por un lado, se piensa mucho en “el público” en singular y como una multitud amorfa, al que tendemos a calificar como “general”… todos y nadie. Por otro, pensábamos que público era sinónimo de visitantes, concretamente visitantes en sitio, por lo que era muy fácil cuantificarlos. Al menos había esa especie de certeza.

La irrupción del internet y multitud de cambios tecnológicos, sociales y culturales nos llevan a cuestionar estas ideas y darnos cuenta que esa multitud conectada se extiende más allá de las paredes, incluso de las fronteras. Se diluye, mezcla y transforma en la distancia y en el tiempo.

No obstante, me gusta mantener la idea de público. No en singular sino en plural, añadiendo un complemento “públicos-participantes”, como una vía de doble sentido, aislada y combinada. Muchas personas no quieren participar, solo acudir como espectadores. Por ejemplo, el estudio de los comportamientos en línea realizado por Forrester Research y referido por Nina Simon (2014), indica los siguientes porcentajes de perfiles de actitudes digitales:

Creadores (24%)  Producen contenido, suben videos, escriben blogs

Críticos (37%) Envían reseñas, califican contenido, comentan en redes sociales

Coleccionistas (21%) Organizan vínculos, recursos y agregan contenido para consumo personal y social

Participantes (51%) mantienen cuentas en redes sociales

Espectadores (73%) leen blogs, ven videos de YouTube, visitan sitios de internet

Inactivos (18%) No visitan sitios de internet ni se involucran en redes sociales

En lo personal pienso que, aunque las definiciones acoten y quizá sean una camisa de fuerza, me ayudan a configurar esos sentidos, ir y volver a ellas para comprender. Por tanto, encuentro útil una diferencia entre las audiencias y los públicos que leí recientemente (Katz y Dayan, 2012). Se supone que desde un sentido clásico las audiencias se desempeñan desde los espacios privados. Se llamaba así a quienes consumían contenidos de medios de comunicación masiva tv y radio principalmente. En principio lo hacían desde los ámbitos privados, su casa, su coche. En cuanto a los públicos, se pensaba que se desempeñaban en el espacio público “allá afuera”, porque una condición es ver y ser visto. Hoy estas esferas: pública y privada, están desdibujadas, sobrepuestas y trastocadas. Los medios se diversificaron, hay un remix: trans, inter, cross medios.

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Hoy día podemos desempeñarnos como “públicos-participantes” desde la casa, pero estamos allá “afuera”. En general, viendo, aunque también siendo vistos, expresándonos a través de los likes, retuits, gestos, etcétera, y en ocasiones, mediante la opinión y el diálogo.

Entonces sí, considero que a esa multitud conectada, en cuanto a generalidad, le podemos llamar público-participante, cumplen varias de las características que el autor Michael Warner (2012) atribuye al público:

es auto organizado,

se trata de una relación entre extraños,

se constituye por la atención a la circulación de un discurso y

genera un espacio social.

Pero coincido también con los investigadores españoles Bayón y Cuenca, en que debemos pensar en ellos no como “una cosa susceptible de formar un conjunto sino una red líquida de actuaciones e intereses en conflicto” (2019: 29) que no es uniforme y estable. Tomemos como ejemplo esta transmisión, en el tiempo y en el espacio difuso, los públicos-participantes de museos 3.0 conforman esa red, ahora mismo cuántas personas nos siguen, cuántas vendrán al canal después, porque la agenda no les permitió vernos en vivo, quiénes actuarán como público espectador y quiénes también participarán.

Más allá de definiciones, categorías, clasificaciones o no, pienso en todos como personas. De ahí ha derivado una idea en desarrollo que mi colega Manuel Gándara y yo, estamos machacando: Museos con P, de personas. Un enfoque conformado por las interacciones y relaciones de diversa índole entre los públicos-participantes + el personal del museo (¡no olvidarnos!) + las personas que han creado/crean el patrimonio que se resguarda en los museos y espacios museales (virtuales también), pero esa, ¡es otra charla!

Referencias

Bayón, F., y Cuenca, J. (2019). El público. Una consideración epistemológica. En M. Cuenca Amigo y J. Cuenca (Eds.), El desarrollo de audiencias en España. Reflexiones desde la teoría y la práctica. (pp. 17-36). Universidad de Deusto = Deustuko Unibertsitatea, Servicio de Publicaciones = Argitalpen Zerbitzua.

Katz, E., y Dayan, D. (2012). Preface. On publics, non-publics, former publics, future publics, almost publics, and their students and genealogies. En D. Jacobi y J. Luckerhoff (Eds.), Looking for non-publics (pp. VII-XV). Presses de l’Université du Québec.

Simon, N. (2010). The Participatory Museum. Museum 2.0. Disponible en: http://www.participatorymuseum.org/

Warner, M., Sábato, H., & Schussheim, V. (2012). Público, públicos, contrapúblicos. Fondo de Cultura Económica.

Otros ejemplos y referencias mencionadas

Museos manejados por la sociedad civil en Tlaxcala, México. Mi reseña.

Sobre la experiencia con custodios en el Museo Nacional de las Culturas, artículo de Montserrat Navarro en Gaceta de Museos.

Experiencia en la Pinacoteca de San Pablo, Brasil con su programa Programa Consciencia Funcional enfocado a la formación continua y a la integración de los colaboradores de la Pinacoteca, este programa está destinado prioritariamente a los profesionales de atención al público. Recomiendo la publicación Entre a ação cultural e a social: museu e educadores em formação que recoge ésta y otras experiencias del departamento educativo de la Pinacoteca. Consultar aquí.

Por su cuenta, Nayeli Zepeda compartió en este hilo de Twitter, las referencias a que aludió.

De públicos de museos a ¿usuarios de páginas web de museos?

En este momento de crisis y distanciamiento social generados por las medidas de combate y prevención del Covid-19, la UNESCO declara que existen alrededor de 60,000 museos cerrados total o parcialmente en el mundo. En este panorama, podríamos pensar que los públicos visitantes, aquellos que asistían físicamente a las instalaciones de estas instituciones, se han desvanecido.

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Captura de pantalla tomada a partir de https://inba.gob.mx/sitios/recorridos-virtuales/palacio-de-bellas-artes/

Afortunada o desafortunadamente, la emergencia ha ocurrido en un tiempo en el que los museos no ciñen sus estrategias al edificio y experiencias insitu sino que han traspasado sus muros para extenderse al espacio virtual. Así, en estos días de cuarentena y del llamado a quedarnos en casa, muchos museos comenzaron una tarea sin tregua para permanecer visibles y relevantes, relanzando, transformando o incluso creando nuevos contenidos en línea para sus ¿nuevos públicos?

El reto a superar no es nada fácil. No solo porque varios museos enfrentan problemas presupuestales, a veces falta de liderazgo y sensibilidad -tenían ya una historia previa con la precarización laboral- y el contexto actual los agrava, sino también por la dificultad que implica “traducir al lenguaje audiovisual un producto procedente de un contexto totalmente diferente”, como bien señalan los integrantes del Museo Transformador en un interesante artículo publicado en Nodo Cultura recientemente.

El problema principal radica en que la visita a un museo tiene características muy particulares difíciles de emular en el espacio virtual. En esta materia, los estudios sobre públicos tienen mucho que aportar para entender las diferencias y similitudes, para estudiar este nuevo contexto y plantear posibles alternativas en el escenario actual en el que los públicos podrían transfigurarse a usuarios [1].

La experiencia de visitar un museo, como lo han señalado los investigadores John Falk y Lynn Dierking (2019), se compone de la interacción de los contextos personal, social y físico. En el primero influye quién es el visitante, sus intereses,  motivaciones e identidades; en el segundo, la interacción que tenemos, tanto con nuestros acompañantes como con el personal del museo y, en el tercero, toda la composición del espacio físico, incluyendo por supuesto las obras, el edificio, el ambiente. De estos tres contextos, los cambios más radicales se ubican en el social y el físico; de igual forma, el contexto individual experimenta variaciones: las motivaciones de un usuario actual de las páginas web de los museos también se han transformado.

De aquí que la polémica añeja de si las visitas virtuales pueden sustituir o sustituirán a la visita física no tiene tanto sentido. Y sin embargo, aquí estamos ante un escenario forzado que nos obliga a analizar y reimaginar lo que los museos pueden ofrecer a la sociedad hoy mismo. De reconocer las particularidades del espacio museal y la experiencia encarnada, asociada con las necesidades y motivaciones de los nuevos públicos/usuarios, dependerá qué tanta capacidad tengamos para responder a éstas con propuestas relevantes, empáticas y significativas.

En lo particular extraño la sensación que da trasladarme y recorrer un museo, transitar por su atmósfera [2], desempeñarme allá “afuera” en el espacio público, en interacción con otros -la mayoría desconocidos-, observando, disfrutando, comentando, interrogando a los objetos [3]. Hasta hoy no he buscado aun experiencias museales virtuales a título personal,  todavía estoy procesando esta nueva circunstancia.

Mientras tanto releo algunos de los estudios recientes sobre los intereses, las motivaciones, las identidades ligadas a éstas, y los distintos tipos de involucramientos que los públicos de los museos buscaban en sus visitas físicas para pensarlos, repensarlos, cuestionarlos y resignificarlos en este escenario actual de retos, pero también de oportunidades. Prometo un resumen pronto.


[1] Agradezco a Nayeli Zepeda los comentarios que detonaron esta reflexión.

[2] De acuerdo con Bjerregaard (2015), la experiencia del museo es personificada, encarnada y de desplazamiento, en ésta, más que los objetos en sí mismos importa la atmósfera: eso que está ahí entre los objetos y los sujetos.

[3] El estudio de Rosa Elba Camacho Rodríguez (2018) sobre las experiencias de los visitantes con la materialidad de los objetos da luz sobre cómo el “contacto” directo con las colecciones provoca capas de significados y emociones en los públicos.

Referencias

Bjerregaard, Peter. (2015). Dissolving objects: Museums, atmosphere and the creation of presence. Emotion, Space and Society, 15, 74-81.

Camacho Rodríguez, Rosa Elba. (2018) “El análisis cualitativo de las narrativas de visitantes: Una reflexión en torno a Aztecs. Conquest and Glory” En: Leticia Pérez Castelllanos (coord.) Estudios sobre públicos y museos, volumen III. Referentes y experiencias de aplicación desde el campo. México, D.F.: Publicaciones digitales ENCRyM/INAH, 273 págs. Disponible en: http://bit.ly/PúblicosyMuseosV3

Falk, J. H. (2013). The museum experience revisited. Left Coast Press, Inc.

Públicos de museos ¿Con museos cerrados?

Hace unos días me encontraba leyendo y escribiendo sobre los llamados “no-públicos” de museos. Concediendo que esta categoría es problemática, se ha dado en llamar así a quienes no asisten a estos espacios culturales, resulta que constituyen un buen porcentaje de la población en la mayoría de los países [1]. Comencé a reflexionar sobre ello en un hilo de Twitter (Consultar aquí) y pensaba escribir una nota en este blog.

De pronto, el escenario cambió. Debido a la crisis y a la emergencia sanitaria decretada por el brote de enfermedad por coronavirus (COVID-19) y a las medidas impuestas por varios gobiernos, los museos entre otros establecimientos públicos han cerrado sus puertas. Un escenario sin precedentes en las décadas recientes que ha puesto en jaque al sector, según vamos viendo y tal como se documenta en varios artículos [2].

A pesar de ser una persona activa en redes, reconozco que durante varios días no supe qué decir, hacia dónde orientar mi atención. Me dediqué tímidamente a compartir los libros digitales que he coordinado de la serie “Estudios sobre públicos y museos” bajo el sello editorial ENCRyM (Más sobre esta serie). Un desconcierto me invadió, ¿de qué hablar cuando los museos van cerrando y ya no reciben visitantes in situ?, ¿qué analizaremos en el área conocida como estudios de públicos o “visitor studies” ante esta crisis? Ahora, tras algunos días de silencio, de lecturas y opiniones de colegas que me han inspirado puedo emitir algunas reflexiones.

Cuando visualicé una serie digital que abordara investigaciones y cuestiones concernientes a los “estudios de público” me incomodaba el término. Pensaba que no éramos nosotros estudiándolos a ellos. Me interesaba una perspectiva más amplia de análisis de las relaciones entre los públicos (sí en plural) y los museos (y espacios museales).

Relaciones de todo tipo y en todos sentidos que no son privativas del lugar físico en las instalaciones de la institución. Existen muchas aproximaciones que van más allá del estereotipo de una persona con una tabla de clip (o tablet) levantando un cuestionario EN un museo: enfoques históricos, etnográficos, análisis fuera del museo, percepción pública, etcétera.

Además, está claro que desde hace varios años, los públicos de museos no son sinónimos o no se limitan a ser visitantes in situ. El internet posibilitó una de las mayores formas de vinculación extramuros, ahora también cuentan los visitantes en línea a las webs de los museos y sus seguidores en redes sociales. Las visitas y los seguidores, ¿han aumentado o disminuido en estos días de emergencia?, ¿las interacciones han cambiado?, ¿más tiempo, menos tiempo?, los usuarios, ¿demandan algún tipo de servicio en específico?

No sé si estos análisis ya se están llevando a cabo, lo que es cierto es que mientras nos reagrupamos como comunidad y mientras tratamos de dar sentido y buscar alternativas a este desconcierto, en los museos el personal se ha volcado a sus estrategias digitales (o las están armando) para permanecer vigentes, visibles y relevantes [3].

Desde mi área de especialización (los estudios sobre públicos y museos), creo que tenemos echar mano de todo lo que ya sabemos de la visita in situ (alrededor de cien años de investigaciones), de lo poco que se sabe de los llamados “no-públicos” (ahondaré en ello en una entrada que sí escribiré), y de todo lo que se sabe o podemos saber de los públicos (¿usarios?) en el ciberespacio. Como se ha dicho en innumerables ocasiones, si los museos quieren sobrevivir en el mundo actual (se decía esto desde antes del COVID-19) su personal y los grupos de interés asociados deben ser capaces de demostrar su relevancia: ¿a quién corresponderá aportar las evidencias?, ¿compartir las experiencias y los retos?, ¿documentar los resultados?

La investigadora Ana Rosas Mantecón nos dice que lo de ser público es un rol que que se aprende, adopta y realiza bajo ciertas condiciones y circunstancias, que se favorece o no por las acciones de un conjunto de agentes [4]. En el escenario actual, ¿cuál es nuestro papel para favorecer que más personas adopten este rol?, ¿para brindar los beneficios que tiene visitar museos -según hemos argumentado-? Sí, los públicos están ahí aun con nuestros espacios cerrados a la visita in situ.

Dedico esta pequeña nota a una colega querida que padece esta enfermedad y que la ha sorteado con ánimo (Ya está mejor), a otras colegas separadas de sus compañeros de vida (por cuestiones diversas quedaron en continentes distintos cuando todo esto comenzó), y a todos mis colegas y queridxs amigxs que pasan por momentos difíciles a nivel personal y profesional

. Un abrazo solidario.


[1] La última Encuesta Nacional de Hábitos, Prácticas y Consumos Culturales aplicada en México (2010) encontró que el 48% de la población nunca había visitado un museo en su vida, mientras que 68% de la población en España declaró no haber visitado un museo en el año previo a un estudio realizado por Laboratorio Permanente de Públicos de Museos (2012).

[2] Coronavirus: how will it affect museums and what can be done to mitigate the impact? o Arte “secuestrado” por un virus por mencionar solo un par de ejemplos.

[3] NodoCultura ha compartido varias de estas estrategias en sus redes de Twitter o Facebook como #MuseumBouquet o la manera de ser un museo empático en tiempos difíciles. Alfonso Miranda (@A_Mirandam) director del Museo Soumaya en México nos propuso compartir el arte que está en los muros de nuestra casa, ya que no podemos ir al museo. Y Vania Ramírez (@lacajaderratas) compiló un hilo “para platicarles de algunos proyectos digitales que pueden disfrutar desde sus casa” #MuseumsfromHome. Estoy segura que hay muchos más.

[4] Rosas Mantecón, A. (2017). Públicos: Historia y contemporaneidad. En L. Pérez Castellanos (Ed.), Apuntes para pasar de la teoría a la práctica: Vol. II (pp. 22-39). Publicaciones Digitales ENCRyM/INAH.

“La célula gráfica. Artistas revolucionarios en México, 1919-1968” El trabajo de una joven curadora. Entrevista con Ana Carolina Abad

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Ana Carolina es coordinadora de proyectos expositivos y editoriales (y curadora novata) del Museo Nacional de la Estampa del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura en México. En sus tiempos libres, pimpea textos ajenos y lee novelas posmodernas, investiga sobre la historia de la alimentación y, cuando puede, cocina. Fue investigadora en la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia; colaboradora periódica en la sección Historia de la astronomía de la revista Soy Chef, y asistente editorial en La Caja de Cerillos Ediciones. La encuentras en twitter como @anitatormentas 


Como muchos sabemos, los museos de nuestro país enfrentan grandes retos. Uno de ellos es el poco personal con el que cuentan. En no pocos espacios ello conduce al llamado “multitask”, esto puede ser una desventaja pero a veces representa ventajas o áreas de oportunidad. Para Ana Carolina significó la oportunidad de realizar su primera curaduría individual. Aunque conocía desde antes estas tareas, puesto que ya había realizado curadurías en la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH -en donde nos conocimos-, fue en este espacio de trabajo en donde pudo potenciar la experiencia acumulada y lanzarse al ruedo como una joven promesa en este campo. ¿De qué trata la exposición que curó?, ¿cómo son los procesos curatoriales?, ¿cuáles fueron sus aportaciones?, ¿qué amó y qué odió de este trabajo? Aquí la entrevista que nos concedió.

¿De qué trata la exposición que curaste?

La célula gráfica. Artistas revolucionarios en México, 1919-1968 trata de varios temas. En primer lugar, es una exposición sobre el aporte estético de los artistas mexicanos de la  primera mitad del siglo XX, con filiación política de izquierda, en especial quienes pertenecieron o simpatizaron con el Partido Comunista Mexicano (PCM). Por ello, esta muestra fue parte de los festejos de los 100 años de fundación del PCM.

También trata de cómo estos grabadores representaron al pueblo mexicano, su historia y sus enemigos y crearon una forma de representación que se mantendría, por lo menos, hasta finales de la década de 1960.

El otro gran tema de la exposición es cómo, para estos artistas, que se identificaron como “trabajadores intelectuales” —e, incluso, adoptaron la indumentaria y tendencia a la agrupación de sus camaradas obreros—, el arte tenía una función social, estaba al servicio del pueblo y, como tal, debía denunciar las injusticias e “instruir” políticamente al pueblo. Así, la mayor parte de los grabados exhibidos fueron utilizados en carteles, hojas volantes y publicaciones periódicas.

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¿En qué consiste el proceso de curaduría?, ¿cómo seleccionas las obras y decides los temas, las asociaciones?

Esta exposición consistió en una revisión de la colección del Museo Nacional de la Estampa (MUNAE), que marcó significativamente el modo de trabajo y la selección de obra.

En primer lugar, realicé una investigación bibliográfica sobre los artistas que pertenecieron al PCM y sobre los integrantes de los colectivos de filiación de izquierda, como el Sindicato de Obreros Técnicos, Pintores y Escultores (1922), la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (1934) y el Taller de Gráfica Popular (1937). Así, generé una lista de los y las artistas cuya obra quería explorar, debido, principalmente, a que el acervo del MUNAE está organizado por artistas y el tenerlos identificados facilitaba la búsqueda.

Pero ¿qué busqué en las obras de cada autor? Gracias a la lectura de Imaginar el proletariado, del historiador John Lear (Grano de Sal, 2019), y mi trabajo para la exposición Estampa y Lucha, curada por Helga Prignitz-Poda, y la edición de su respectivo catálogo, ya tenía identificados algunos temas frecuentes entre los grabadores de la primera mitad del siglo XX. Así, seleccioné representaciones de campesinos y obreros, manifestaciones y mítines, la represión y los choques con otros grupos políticos, denuncias contra la guerra y el fascismo, la lucha por la paz y, básicamente, todas las obras que aludían, directa o indirectamente, al comunismo y la Unión Soviética.

Tras hacer la primera selección tuve que tomar un par de decisiones difíciles. La primera fue no pedir en préstamo obras que, por la bibliografía, sabía necesarias pero que ya habían sido exhibidas en la mencionada exposición de Helga Prignitz (2017-2018). Decidí, entonces, trabajar únicamente con el acervo del MUNAE y solo revisar la del Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista, A. C. y la colección de Ernesto Arnoux. La segunda decisión fue no hacer un recorrido cronológico que mostrara el trabajo de los colectivos artísticos a lo largo de las décadas, sino preferir un recorrido temático con aquellos tópicos más representados: los campesinos, los obreros, la guerra y el fascismo y el movimiento por la paz.

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Ambas decisiones fueron tomadas a sabiendas y en consecuencia de las características de la colección del MUNAE. En primer lugar, que no todos los artistas seleccionados estaban bien representados o, incluso, no comprende obras de conocidos creadores como Diego Rivera. En segundo lugar, el registro de obra sigue teniendo varios huecos de información, sobre todo las fechas de creación que, si bien se han ido encontrando gracias a las investigaciones de académicos que han colaborado como curadores de exposiciones para el museo —como la misma Helga Prignitz, Eduardo Espinosa y Laura González Matute, ambos del CENIDIAP, o Raúl Cano y Mercurio López— el cotejo e investigación de más de 12,000 obras de alrededor de 1400 artistas rebasa siempre los recursos humanos de la institución.

Las asociaciones al interior de los núcleos fueron formales y temáticas justamente para mostrar que la manera de representar ciertos temas se mantuvo hasta finales de los sesenta. Además, con las cédulas temáticas logré hablar cronológicamente de las agrupaciones de los artistas revolucionarios, a la vez que trataba los temas abordados por las obras de cada núcleo.

¿Cuáles son tus aportaciones a la lectura de este tema?

Considero que la aportación más importante de esta exposición es/fue sacar a la luz obra del acervo del MUNAE que pocas veces se ha exhibido y develar la obra de ciertos artistas que, si bien son conocidos por los especialistas, no son tan conocidos como personajes como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco. Por ejemplo, para mí, fue una sorpresa conocer la obra de Francisco Dosamantes, pero para muchos visitantes —lo sé por los comentarios en visitas guiadas o las conversaciones con amigos y colegas que han visto la exposición— también fue novedosa la obra de Francisco Moreno Capdevila.

Por otro lado, creo pertinente hablar aquí de lo que yo esperaba y espero que aporte la exposición a sus visitantes. Durante el proceso de investigación, me sorprendió el compromiso de los artistas con sus ideales políticos: sus obras no sólo eran una declaración de principios, sino que eran dispositivos para generar los cambios: carteles para manifestaciones, publicaciones para promover la defensa de los derechos de los campesinos y obreros o para informar sobre la situación nacional e internacional. Pero, al mismo tiempo, los artistas no estaban satisfechos sólo con crear las obras, sino que eran partícipes de la acción. Algo pasó en la segunda mitad del siglo, que lo usual fue que los artistas “eliminaran” de su obra los temas políticos. Me encantaría que los visitantes a la exposición noten el contraste entre la pasión política de los artistas revolucionarios y la postura apolítica de sus sucesores (con honrosas excepciones).

¿Qué amas y qué odias del trabajo al ser una curadora joven?

¡Ay, me hubieras hecho esta pregunta inmediatamente después de la inauguración! Pero será una respuesta mediada por cierta distancia temporal. Creo que lo que amo de ser una curadora joven es que tus jefes y el público no tiene expectativas sobre tu trabajo, es decir, tienes más posibilidades de sorprenderlos que de decepcionarlos. Y, para mí, eso se traduce en libertad para trabajar. En este caso, pude decidir no incluir obra que para ciertas autoridades académicas podrían ser imprescindibles. Me di el lujo de pedir pocos préstamos y aprovechar el acervo que tenía “a la mano” y estoy muy satisfecha con el resultado final. Pero ahora que tengo dos nuevos proyectos en puerta, siento la “angustia del segundo disco”.

A pesar de que esta es mi primera experiencia como curadora de arte, las primeras curadurías las hice como investigadora de la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH, entre 2010 y 2013. Entonces, yo y mis compañeras éramos mucho más jóvenes. Traigo esto a colación, porque, aunque en esta ocasión no fue el caso, odio que no se reconozca el trabajo de las y los curadores jóvenes o que no se les den oportunidades para exponer en recintos importantes. Me considero afortunada de haber tenido tantas oportunidades en mi carrera profesional.

El blog el Diván Museológico tiene el epígrafe: “Los museos al psicoanálisis. Los museólogos, ¿también?” ¿Qué opinas?

¡Ja! Creo que esta entrevista fue un buen ejercicio para analizar esta primera experiencia curatorial y detectar qué me gustó y qué no, qué funcionó y qué no, cómo mejorar en las siguientes ocasiones. Is this psicoanálisis?

 

#MiVisitaA Zona arqueológica de Mixcoac

La zona arqueológica de Mixcoac está en San Pedro de los Pinos, alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México. Sus restos se observa desde la lateral del periférico y aun así pasa desapercibida para la mayoría de las personas que no saben de su existencia. No es extraño, pues aunque la zona es conservada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, no estaba abierta al público hasta muy recientemente.

Mixcoac, el lugar “donde se venera a la serpiente de nubes”, fue habitado desde la época teotihuacana, pero los vestigios visibles hoy en día datan de su ocupación mexica entre 900 y 1521 d.C. Se trata de uno de esos reductos del pasado que sobrevivió a la mancha urbana y el crecimiento de la ciudad. La construcción del anillo periférico afectó uno de sus laterales, pero se conservan la pirámide dedicada al dios Mixcóatl; la plataforma oriente y edificios anexos; el patio central; la plataforma poniente y su plaza ceremonial, y cuartos habitacionales de adobe.

Este espacio cuenta con una sala introductoria en la que se describen paralelamente, el desarrollo del sitio y los procesos de urbanización de la Ciudad de México, que tanto cambiaron la fisonomía de la cuenca de México: de paisaje lacustre a megalópolis. El planteamiento de la sala me pareció muy atinado porque resuelve, en unos cuantos metros lineales, estas temáticas abonando a la comprensión de lo que uno verá fuera en la zona arqueológica. Esta es la ventaja de salas o centros de interpretación que ayudan a los visitantes a ubicarse espacial y congnitivamente respecto a lo que verán, a diferencia de un museo de sitio en donde muchas veces solo se muestran los objetos que se encontraron en el lugar [1].

Otro aspecto positivo de esta zona arqueológica son los textos explicativos en el exterior. El INAH ya muestra una disposición a comunicar de mejor manera los contenidos, de forma amena, con llamados a unirnos a la conservación del patrimonio y señalando la relación del pasado con el presente. Un acierto del curador Eduardo Escalante y de los demás investigadores involucrados.

En fin, si quieren ir a este espacio, la visita no les llevará más de 40 minutos o una hora, pueden aprovechar para comer en el mercado de San Pedro de los Pinos o en el de Mixcoac. Un lindo paseo en esta enorme ciudad con alrededor de ciento cuarenta museos.


Más sobre la apertura de la zona arqueológica, consulten la nota informativa INAH.

Calle Pirámide 7, San Pedro de los Pinos, Benito Juárez, 03800 Ciudad de México, CDMX, entrada gratuita.

[1] Sobre la discusión relativa a los centros de interpretación y museos de sitio, recomiendo el artículo: Gándara Vázquez, M., & Pérez Castellanos, L. (2017). Museos de sitio y centros de interpretación: ¿excluyentes o complementarios?. Gaceta De Museos, (66), 12-21. Descarga aquí

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#MiVisitaA: casa de Antonieta Rivas Mercado

Inauguro esta sección de mini reseñas de mis visitas a museos, exposiciones y espacios culturales #MiVisitaA

Hoy visitamos la casa de Antonieta Rivas Mercado, ubicada en la Calle Héroes 45, colonia Guerrero en la Ciudad de México. Se trata de una casa del siglo XIX de estilo ecléctico  diseñada y construida por el arquitecto Antonio Rivas Mercado. Tras sufrir la suerte de muchas casas señoriales en las colonias más antiguas de la ciudad -usos múltiples, deterioros, amenazas de demolición-, la casa fue recuperada, restaurada y abierta a la visita pública.

Por la suerte que corrió este inmueble, el espacio no cuenta con el mobiliario original y varios de sus espacios fueron reconstruidos con base en fotografías que mostraban la ornamentación original. Sin embargo, vale mucho la pena conocer la casa a través de una amena visita guiada. La historia de esta casa es también la historia de la Ciudad de México, de la familia Rivas Mercado y, particularmente de Antonieta.

Actualmente solo se pueden hacer visitas en fines de semana, con visita guiada y mediante reservación. El costo de entrada no es tan accesible comparado con otros museos y espacios culturales, pero se entiende, ya que el mantenimiento y operación de la casa no cuenta con financiamiento público sino con recursos autogenerados por la Fundación Conmemoraciones, a cargo del espacio.

La visita comienza en el salón de eventos, en donde también se recibían a los visitantes en el pasado cuando el espacio era privado. Aquí nos dieron una introducción bastante amplia, afortunadamente hay sillas para escucharla cómodamente sentados. La visita continua en los exteriores, el sótano, después los interiores y finalmente el espacio privilegiado de la casa: la terraza apergolada. No doy más detalles para no anticiparles datos y momentos que es mejor experimentar.

El guía fue muy ameno y nos comentó que dan recorridos a otros espacios de la ciudad por medio del colectivo Custodios del patrimonio. Durante la visita mencionó varias referencias del libro A la sombra del ángel de Kathryn S. Blair, que se enfoca a contar la historia novelada de Antonieta. Varios visitantes la habían leído y otros más nos quedamos con la inquietud de hacerlo. En resumen, me gustó mucho esta visita.

 

Las exposiciones internacionales como embajadoras cosmopolitas

Una nueva forma de pensar el propósito, práctica e impacto potencial de las exposiciones internacionales itinerantes.

Hace unos años me embarqué en la empresa de realizar una investigación binacional y a distancia, para averiguar más sobre las exposiciones internacionales: su razón de ser, sus prácticas y su impacto potencial. Así, durante unos cuatro años, en conjunto con mi colega Lee Davidson, de la Universida de Victoria en Wellington, llevé a cabo este proyecto, cuyos resultados vieron la luz en el libro: Cosmopolitan Ambassadors: International exhibitions, cultural diplomacy and the polycentral museum (Vernon Press, 2019). 

El libro salió a la venta a fines de 2018. Primero lo presentamos en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía del INAH (Ver); y pronto lo haremos en la Universidad de Victoria en Wellington, Nueva Zelanda. De esta forma las dos instituciones educativas socias de este proyecto, tendrán su respectiva celebración.

Hay mucho que contar de este camino, como he adelantado en otras entradas de este blog:

Cómo escribir un libro. A cuatro manos, a kilómetros de distancia

Cosmopolitan para ENCRyM

Cosmopolitan Ambassadors… un libro sobre exposiciones internacionales, colaboraciones y diplomacia cultural

Por ahora les dejo algunas miradas externas -comentarios y reseñas que se han hecho sobre el libro- y una relectura propia: el artículo Cosmopolitan Ambassadors In Travelling Exhibitions. A new way of thinking about the purpose, practice and potential impact of international touring exhibitions, escrito especialmente para la plataforma digital TEO, All About Touring Exhibitions.


Kathleen McLean

Independent Exhibitions principal. San Francisco; USA

“In Cosmopolitan Ambassadors Lee Davidson and Leticia Perez Castellanos examine the highly complex multifaceted domain of the international exhibition, with all of its diplomatic, mission-related, and market-oriented intentions and realities. By utilizing case studies of several large cultural exhibitions exchanged between Mexico and New Zealand, the authors ground their discourse in concrete practice and provide a compelling narrative of the creation and exchange process as experienced by a variety of participants, including host museum staff, lending museum staff, and visitors to the exhibitions. Through rigorous research, detailed analysis, and diversity of interviews, the authors shape a dynamic theoretical framework for considering international exhibitions as “mobile contact zones” which can generate more cosmopolitan intercultural communication among participants in museums. Although the book focuses on international cultural exhibitions, in particular, I found the clearly articulated descriptions of a more cosmopolitan approach and the arguments for dialogue as participatory thinking of value to a wider spectrum of museum exhibitions. The lessons learned will certainly benefit the museum field writ large.”


Nayeli Zepeda

Nodo Cultura

“En un momento en el que se ha sobrepasado el cuestionamiento sobre el rol y la función educativa del museo hacia la demanda de una responsabilidad extendida social y política, si hay algo que necesitamos es el documento que evidencie las posibilidades y retos de esta promesa. Cosmopolitan Ambassadors. International Exhibitions, Cultural Diplomacy and Polycentral Museum es una guía que presenta un panorama complejo y amplio sobre el desarrollo de las exposiciones internacionales, no solamente desde la perspectiva organizacional y estratégica sino como un modo de mediación cultural (p.22), es decir, de negociación y reconciliación de la cultura.” Leer más


Karen Wise

Informal Learning Review #156 (May/June 2019)

“It is the rare book that weaves together multiple strands of theory and practice in a way that is timely, practical, relevant to the wider museum field and yet remains readable and accessible. Cosmopolitan Ambassadors: International Exhibitions, Cultural Diplomacy and the Polycentral Museum is a book that accomplishes all this. As is made clear by the full title, the authors base their work on a fundamental assumption that museums can and should promote cultural understanding and a cosmopolitan world view. They assert that the production, professional interactions and visitor experiences of international exhibitions can, should, and do promote intercultural interest, understanding, and a cosmopolitan world view. They provide a theoretical framework for discussing their assertion, followed by practical and richly documented case study stories of the exchange of two exhibitions: The Maori exhibition E Tu Ake: Standing Strong and the Mexican exhibition Aztecs. … Cosmopolitan Ambassadors is a profound and deep book. Its presence is timely, thought provoking and even provocative – gently and in the best sense. The book moves across theory and practice again and again; its content and messages apply to a wide range of professionals, from the pure practitioner to the pure academic, and everyone in between. It will enrich conversations in the museum field, not only about international exhibitions, but about intercultural activities of all kinds, and as such it is relevant to every organization’s work on diversity, equity and inclusion, as well as to intercultural exchange projects” (Descargar aquí).


Lee Davidson y Leticia Pérez Castellanos

Cosmopolitan Ambassadors In Travelling Exhibitions. A new way of thinking about the purpose, practice and potential impact of international touring exhibitions.

“International touring exhibitions have become a regular fixture at major cultural institutions across the globe. They are, perhaps, the most complex, large-scale, expensive and specialised work in contemporary museums. Despite their growing popularity, investment and professionalisation, surprisingly little research has been undertaken to better understand why and how international exhibitions are organised, and what value they have. This article presents new ideas about international exhibitions that have emerged from our extensive research on the subject, recently published in the book Cosmopolitan Ambassadors: International exhibitions, cultural diplomacy and the intercultural museum (Davidson & Pérez Castellanos, 2019).” (Leer más)

El museo para todas las personas: arte, accesibilidad e inclusión social

Columna invitada. Una reseña de Íñigo Ayala Aizpuru.

El museo para todas las personas: arte, accesibilidad e inclusión social.                    The Museum for all People: Art, Accessibility and Social Inclusion.                             Congreso internacional. Madrid, España. 2-5 abril, 2019.

El museo para todasDurante cuatro días el público asistente ha podido presenciar y escuchar a numerosas personas expertas en las diferentes líneas temáticas que han configurado el congreso organizado por el Consorcio MUSACCES. Más de 350 conferenciantes de distintos países han acudido y participado, presentando sus investigaciones y proyectos a través de varios formatos: ponencias invitadas, sesiones en paralelo, mesas redondas y espacios de presentación de posters. Además, numerosas personalidades como Hanz Martin Hinz, presidente del ICOM hasta 2016, e integrantes de la Academia y las Universidades han aportado su experiencia a este encuentro.

Las ocho líneas temáticas presentes en el congreso han sido: (1) El arte en su pluralidad, (2) El patrimonio cultural al alcance de todos, (3) Los museos como espacios de conocimiento, (4) Los museos y los públicos del siglo XXI, (5) Los museos y las universidades, (6) Espacios de innovación inclusiva y tecnología, (7) la accesibilidad más allá del museo y (8) Proyectos y prácticas singulares.

En líneas generales, en el congreso se han presentado numerosas iniciativas en cada una de las líneas temáticas propuestas, tanto desde la práctica de los museos como desde la investigación llevada a cabo por las universidades. En el siguiente link se puede profundizar en las distintas comunicaciones presentadas a lo largo de los cuatro días del congreso: http://museumforall.musacces.es/programa/sesiones/.

Cabe destacar el gran protagonismo que la accesibilidad ha tenido a lo largo del congreso. Si bien la organización ha omitido este aspecto dentro del desarrollo del mismo, la inclusión del concepto accesibilidad en el título del congreso y en varias líneas temáticas ha fomentado la inscripción y participación de multitud de profesionales en este ámbito. Gracias a su visión y a su experiencia se han dado a conocer iniciativas y proyectos donde la accesibilidad de todas las personas estaba presente, independientemente de la edad, el género, las habilidades y las capacidades que se tengan y el idioma que se hable. Mención especial tienen en este sentido las intervenciones de Enrique Rovira-Beleta (Rovira-Beleta Accesibilidad S.L.P. y Universidad Internacional de Cataluña), de Mireia Ferri Sanz (Instituto Polibienestar de la Universidad de Valencia) y de Encarna Lago (Red Museística Provincial de Lugo) entre otras. Además, la accesibilidad también ha estado presente en el congreso a través de su vinculación con las aplicaciones, las tecnologías y el mundo digital, consiguiendo que el trabajo de equipos multidisciplinares tenga como objetivo convertir el patrimonio cultural y los museos en entornos accesibles, en este aspecto destaca la aplicación Navilens presentada por el Museo Arqueológico de Murcia (España).

Por otro lado, dentro del congreso se han presentado otros proyectos igualmente interesantes y relevantes dentro del mundo de los museos como el “Laboratorio Permanente de Públicos de museos” y el proyecto “Museos +Sociales” ambos del Ministerio de Cultura de España, y el proyecto I+D+I “PUBLICUM: Públicos en transformación. Nuevas formas de la experiencia del espectador y sus interacciones con la gestión museística” capitaneado por la Universidad de Deusto (Bilbao, España).

Además, de acuerdo a la información facilitada por la organización del congreso, próximamente se podrá encontrar en la página web oficial los vídeos de las sesiones plenarias que han tenido lugar.

Íñigo Ayala Aizpuru 

PhD Student, Universidad de Deusto.

Linkedin: Íñigo Ayala Aizpuru

Twitter: @iayalaizpuru


unnamed (1)Íñigo Ayala Aizpuru es estudiante de doctorado en el Instituto de Estudios de Ocio de la Universidad de Deusto, Bilbao, gracias a una Beca de Formación de Personal Investigador. Su área de estudio está centrada en el desarrollo de audiencias en museos. Ha participado en numerosos congresos nacionales e internacionales y publicado un artículo junto con Macarena Cuenca-Amigo y Jaime Cuenca  “Principales retos de los museos de arte en España. Consideraciones desde la museología crítica y el desarrollo de audiencias”, publicado en el año 2019 en la revista Aposta. Revista de Ciencias Sociales, disponible en: http://www.apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/iayala.pdf. Participa activamente en el proyecto de investigación PUBLICUM: Públicos en transformación. Nuevas formas de la experiencia del espectador y sus interacciones con la gestión museística (HAR2017-86103-P) financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España. Y, frecuentemente con el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Anteriormente  trabajó en la Ópera de Bilbao (ABAO-OLBE) y en otras entidades culturales como el Museo Patio Herreriano de Valladolid, el Museo Carmelitano de Alba de Tormes y el Archivo de la Catedral de Salamanca, entre otras. Estudió el Grado en Humanidades y el Grado en Historia del Arte en la Universidad de Salamanca y el Máster en Dirección de Proyectos de Ocio: Cultura, Turismo, Deporte y Recreación en la Universidad de Deusto.