Estrategias para un pensamiento centrado en los públicos

Suele decirse que los públicos -y dentro de este conjunto-, los visitantes de museos son un elemento central para estas instituciones. Autores como Karsten Schubert trazan el desarrollo de los museos desde la Revolución Francesa hasta la actualidad como un cambio gradual en el que los visitantes pasaron de ocupar la periferia del trabajo museal a ocupar el centro [1], mientras que para Stephen Weil ha habido un tránsito desde una idea que daba primacía a los objetos hacia otra en donde los visitantes tienen un papel primordial [2].

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Sin embargo, aunque algunos indicadores dejan ver que esto es así, diariamente museos de todo tipo y tamaños -con sus excepciones, claro está- nos brindan ejemplos de lo contrario. Todavía existe la primacía del objeto y del saber erudito, aún tenemos ejemplos de textos que usan lenguajes especializados y se comenten “crímenes” contra los visitantes: señalizaciones pobres, atención deficiente, malas iluminaciones, discursos poco relevantes, entre otros.

Cuando sí se piensa en los visitantes, la idea de realizar un estudio de públicos viene a cuenta, de hecho la primera imagen casi siempre es la de una encuesta. Sin embargo, no siempre los museos cuentan con el personal, el tiempo y el conocimiento para llevarlos a cabo, o tienen poca idea de cómo se aplicarán, tampoco se conoce mucho sobre la variedad de técnicas y aproximaciones más allá del cuestionario. No son pocos los casos de investigaciones o evaluaciones pobremente diseñadas que quedan guardadas en un cajón.

Aunque los estudios sobre los públicos de los museos -también llamados estudios de visitantes- son una herramienta muy importante de gestión, de auto aprendizaje y evaluación, existen otras estrategias para desarrollar un pensamiento centrado en los públicos, que los considera un elemento relevante. En mi propuesta, se trata de un abanico de opciones adicionales o complementarias a la investigación más formal.

En esta ocasión me aboco a enunciarlas y describirlas brevemente; en subsecuentes entradas, ahondaré en cada una de ellas.

1.Sensibilidad y empatía.- Es el punto de partida, si no pensamos que los públicos y visitantes son importantes no avanzaremos mucho más en las siguientes estrategias.

2. Lo que ya se sabe.- Cien años de desarrollo del área de estudios de públicos de museos no son poca cosa, sobre todo si pensamos en su consolidación a partir de los años ochenta. Existe ya un gran avance respecto a lo que  se conoce. No siempre es necesario realizar una nueva investigación. Una compilación de algunos aspectos se puede encontrar aquí.

3. Identificar a los interlocutores en su diversidad.- Los museos tienen interlocutores más cercanos dentro de la gran diversida de públicos a los que pueden atraer. Éstos se conocen también como grupos de interés. En ocasiones pasan desapercibidas personas y grupos de gran relevancia. Hay que ubicarlos y acercarnos a ellos como aliados.

4. Autoevaluación y valoración crítica.- No siempre los hallazgos sobre los problemas de la comunicación con los públicos y visitantes provienen de hablar con ellos o de observarles. A veces basta con mirar el propio trabajo del museo desde una postura crítica. Un ejemplo es el trabajo desarrollado por Beverly Serrell y un grupo de profesionales en el área de Chicago, estructurado en el Marco de los Jueces de Excelencia. Se pueden consultar las generalidades aquí.

5. La línea participativa.- Vivimos en sociedades que cada vez más exigen una participación activa y buscan no quedar al margen en decisiones que son tomadas por otros. El mundo de la cultura no es ajeno, y los museos tampoco lo son. A partir de los años sesenta, las voces de los visitantes comenzaron a estar presentes en las exposiciones de museos. Kathleen McLean y Wendy Pollock brindan varios ejemplos de ello en el libro Visitor Voices in Museum Exhibitions [3]. Por su parte, Nina Simon ilustra el tema de la participación en los museos la publicación The participatory Museum.

6. Estudios sobre los públicos de museo.- Al fin llegamos a la estrategia en la que primero se piensa cuando los museos quieren conocer a sus públicos o evaluar sus estrategias. La llamada investigación de públicos o de visitantes, un área de estudio sistemática, que de acuerdo con Eilean Hooper-Greenhill, es un término sombrilla que agrupa a todo tipo de investigación y evaluación que involucre a los museos, y sus públicos actuales, potenciales o virtuales [5].  En ésta se puede incluir a la investigación básica, la evaluación de exposiciones, programas y otras estrategias de comunicación, el análisis de datos secundarios, los diagnósticos o los monitoreos.

7. Formación y desarrollo de públicos.- La investigadora Ana Rosas Mantecón han señalado que “el rol de público es producto no sólo de una oferta cultural que convoca” [4], es decir, los públicos no nacen automáticamente por una nueva oferta que se abre, sino a través de un trabajo de formación y desarrollo en el que múltiples barreras y decisiones propias se interponen entre los públicos potenciales y las ofertas culturales. Cuando los museos conocen a sus visitantes, por exclusión pueden saber quiénes son los que no asisten y tomar acciones de forma estratégica que les permitan un rango más amplio y diverso de acción.

Como vemos, en un abanico de siete alternativas algo podrán hacer los museos de todo tamaño para impulsar un pensamiento centrado en sus públicos.

[1] Schubert, Karsten. 2009. The Curator’s Egg: The Evolution of the Museum Concept from the French Revolution to the Present Day. Londres: Ridinghouse.

[2] Weil, Stephen E. 1999. “From Being ‘About’ Something to Being ‘For’ Somebody: The Ongoing Transformation of the American Museums.” America’s Museums / Maxwell L.

[3] McLean, Kathleen, and Wendy Pollock. 2007. Visitor Voices in Museum Exhibitions. First Thus edition. Washington, DC: Association of Science-Technology Centers Inc.

[4] Rosas Mantecón, Ana. 2017. “Públicos: historia y contemporaneidad.” En Apuntes Para Pasar de La Teoría a La Práctica, II. p. 27 . Leticia Pérez Castellanos (coord.) Estudios sobre públicos y museos. México, D.F.: ENCRyM/INAH.

[5] Hooper-Greenhill, Eilean. 2006. “Studying Visitors.” In A Companion to Museum Studies, edited by Sharon Macdonald, 363–76. Londres: Blackwell Publishing.

 

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Museos dispuestos a aprender

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMucho se habla acerca de que los museos son instituciones que ofrecen oportunidades de aprendizaje a sus visitantes. No sólo a los escolares que asisten llevados en caravana  u obligados por una tarea, sino a todos y cada uno de nosotros. Se trata del ámbito denominado aprendizaje informal o aprendizaje a lo largo de la vida.

Todos podemos seguir aprendiendo durante todas las etapas de nuestra vida. Lo hacemos aunque no nos demos cuenta, más allá de cualquier escuela, universidad o curso. Pero, no son pocos los museos que se auto proponen como un espacio idóneo para ello. En otra oportunidad podría escribir acerca de cómo se define este tipo de aprendizaje y cuáles son sus formatos y variedades, pero hoy quiero plantear la pregunta ¿Están los museos dispuestos a aprender?

Ser un lugar para el aprendizaje no sólo implica proveer oportunidades para que alguien más lo haga, sino también ser un lugar, un espacio, en donde esta actitud se promueve al interior de la institución, con sus prácticas y con su personal. Un ámbito en los museos se aboca abiertamente a ello: la investigación.

Ésta es una de las funciones que por definición llevan a cabo -y no todos los denominados museos lo hacen-. Se trata del estudio de sus colecciones, de lo que conforma el patrimonio que custodian y exhiben o bien de sus temáticas -como en los centros de ciencia en donde no necesariamente se exhiben objetos-. Pero existen muchas más oportunidades para ser un espacio abierto a la crítica, la reflexión y el aprendizaje.

Uno de estos aspectos es el del conocimiento que pueden y deben tener acerca de sus públicos y visitantes [1], ya que los museos no sólo trabajan en la preservación y resguardo del patrimonio, la memoria o la identidad, también lo exhiben, comunican e interpretan. Lograr ser verdaderos recursos para el aprendizaje y el disfrute, significa también conocer a sus interlocutores. El área de los estudios de públicos o de visitantes provee herramientas para ello [2].

Otro aspecto es el del análisis y constante reflexión sobre sus políticas, objetivos y prácticas. Aquí encontraremos todo lo que los museos se proponen hacer, lo que escriben y planean, pero también lo que ejecutan, sus actividades diarias, las exposiciones que ofrecen, los resultados alcanzados.

¿Existen ejemplos a los que referirse? ¿Hay por ahí museos realmente dispuestos a aprender? Para mí un buen ejemplo es la Oficina de Políticas y Análisis del Instituo Smithsoniano en Estados Unidos. En su página web se identifican como una unidad interna para investigación, planeación, análisis de políticas, evaluación y consultoría relacionadas con la administración,  los programas y los servicios de su dirección central, sus unidades y oficinas. Recordemos que el Instituo Smithsoniano agrupa diecinueve museos y un zoológico nacional.

A través de esta oficina proveen servicios a dichos museos para llevar a cabo investigaciones que de otra manera no les sería posible conducir. Sus reportes abarcan temas relativos a: gobernanza, administración, finanzas, planeación de programas y evaluación y estudios de públicos [3]. Un clavado en estos reportes nos muestra una disposición abierta al aprendizaje, al análisis y a la autocrítica, aspectos de gran relevancia, necesarios en las instituciones que buscan fomentar el aprendizaje.

[1] Para leer más sobre las distinciones conceptuales entre públicos y visitantes, recomiendo la introducción que escribí al Volumen II de la serie Estudios sobre Públicos y Museos. 

[2] Sobre los estudios sobre los públicos de los museos, su definición, escalas y ámbitos de aplicación recomiendo el artículo sobre el tema en el Volumen I e la serie Estudios sobre Públicos y Museos. 

[3] Destaca especialmente la investigación de largo plazo realizada en los museos de este instituto que derivó en el modelo de preferencias de la experiencie llamado IPOP. En la entrada titulada “Modelo IPOP: ¿Qué interesa a los visitantes en su experiencia por el museo?” puedes encontrar una síntesis en español.

Públicos y museos. Colaboraciones y experiencias

Cartel_Públicos_y_Museos_Final(2)Mañana es un día muy especial. Presentamos y lanzamos tres recursos digitales relativos a los estudios de públicos sobre museos y otras instituciones afines. Aquí una breve reseña de su origen.

Primer acto: Serie Estudios sobre públicos y museos vol II. Apuntes para pasar de la teoría a la práctica.

Es el segundo volumen de esta serie. Se trata de artículos generados a partir de las participaciones en el curso internacional de estudios de públicos impartido en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía en México en el 2015. Con artículos de Ana Rosas Mantecón, Graciela Schmilchuk, Ángela García Blanco, Lee Davidson, Kathleen McLean, María del Carmen Sánchez Mora, Rosa Elba Camacho Rodríguez, Sara Aguilera Ríos, Francisco Javier Maldonado Méndez, Mariana Pascual Cáceres, Ximena Agudo Guevara, María Liduvina Juárez Gómez y el mío, este volumen muestra lo que yo llamo el proceso “alquímico” de la enseñanza y el aprendizaje. Es una publicación digital de acceso libre que pronto podrán consultar. Descarga el libro aquí.

Segundo acto: Foro de estudios de públicos.

Abril de 2015. Graciela Schmilchuk organizó el evento De museos, públicos y no públicos ¿qué pensamos hoy?, dos conversatorios en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC-UNAM). En los tiempos para preguntas y respuestas quedó clara la falta de espacios para socializar, compartir y comentar lo que se ha hecho sobre el tema en México y para establecer nexos con otros colegas del extranjero. Como dice Graciela, una joven planteó la pregunta de por qué no se conoce lo que ya se hace. Era Belén Zuazúa, una alumna muy activa e interesada de uno de mis cursos. Graciela tomó el reto en sus manos y poco después nos escribió invitándonos a sumarnos en un espacio que todavía no tenía forma muy precisa. A partir de entonces comenzamos a trabajar para desarrollar este espacio digital como una colaboración inédita entre el CENIDIAP-INBA (Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas) y la ENCRyM-INAH. Accede al foro

Tercer acto: Estudios sobre públicos y museos. Línea del tiempo colaborativa

Julio de 2015. En el primer volumen de la serie titulado Públicos y Museos ¿Qué hemos aprendido? invité a Nayeli Zepeda de Nodo Cultura a prologar el volumen. No conocía a Nayeli previamente, comencé a seguir a Nodo en redes y la encontré en twitter. Después nos reunimos personalmente y hablamos de otras formas de colaborar. El volumen I incluyó una línea del tiempo que desde sus inicios se formó colaborativamente, pues las alumnas de mi curso 2014-2 compilaron las entradas, mismas que después fueron organizadas y sistematizadas por Belén Zuazúa para la publicación digital. Alrededor de 46 referencias forman una semilla para esta nueva versión abierta y dinámica con la que pretendemos que más personas se sumen a  la tarea de ir reuniendo más y más referencias. Se trata de una compilación bibliográfica, pero a diferencia de aquellas que se han hecho en papel, ésta puede crecer y enriquecerse, además de permitir búsquedas por diferentes criterios y estar abierta a la participación plural. Colabora en la línea del tiempo. 

Mañana jueves 20 de julio a las 18:00 hrs es la presentación y lanzamiento de estos tres recursos. La cita es en el auditorio de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía. Gral. Anaya 187, San Diego Churubusco, 04120 Ciudad de México, CDMX.

Muchas gracias a quienes han sido parte de estos proyectos directa o indirectamente.

¿No puedes acompañarnos en vivo? Consulta la grabación del evento aquí

 

#TBT – El Museo Nacional de Antropología y sus visitantes

Más allá de los números… las personas

El Museo Nacional de Antropología (MNA) es un destino obligado para el que visita la ciudad de México. También lo es para muchos estudiantes de diversos niveles escolares que buscan cumplir su tarea e incluso para el público interesado en la cultura, gustoso de asistir a museos por esparcimiento y aprendizaje. Es sin duda uno de los espacios que atiende a una mayor cantidad de público: tan sólo el año pasado [2013] recibió 2 millones 2 mil 133 visitas…

Este es el inicio de un artículo que escribí en el 2014 titulado: “El Museo Nacional de Antropología y sus visitantes”, publicado en Gaceta de Museos. No.59. Tercera Época, Agosto-noviembre 2014, pp. 22-37. No es mi intención recuperarlo completo para que lo lean en este blog porque lo pueden consultar y descargar aquí , sino aprovechar esta sección ThrowBackThursday para llamar su atención sobre algunos aspectos contenidos en el artículo y otros que, desafortunadamente por la fecha de publicación, no pudieron ser incluidos. 

Sigo sosteniendo que, pese a ser uno de los más importantes museos de México, el MNA no cuenta con un departamento, área o programa que se encargue de manera permanente de la investigación acerca de sus públicos, ya sea por medio de investigaciones propiamente dichas o por evaluaciones constantes de sus exposiciones o actividades. No cabe duda que esta institución se ha beneficiado de los estudios que ha realizado la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones en el Programa Nacional de Estudios de Públicos, pero me pregunto hasta qué punto ha retomado los hallazgos o ha establecido mecanismos para la interpretación y aplicación de los mismos a la gestión directa del museo.

Un aspecto relevante y poco conocido es que el MNA fue pionero al realizar al menos dos estudios de públicos muy importantes por su temprana incorporación en la historia de esta área en nuestro país e incluso en el mundo: 1) La encuesta Bases para incrementar el público que visita el Museo Nacional de Antropología (Monzón, 1952) y el estudio Efectividad didáctica de las actuales instalaciones del Museo Nacional de Antropología (Salgado et al., 1962) realizado en la víspera del cambio de sede del museo desde el Centro Histórico al Bosque de Chapultepec.

No es mi intención ahondar en estas dos investigaciones puesto que el artículo las desarrolla, pero sí resaltarlas como pioneras. También mencionar que a partir de la publicación del artículo mencionado en Gaceta de Museos, he localizado otras referencias -seguramente hay más-, así que aquí compilo las que conozco hasta ahora.

1952

Monzón, A., “Bases para incrementar el público que visita el Museo Nacional de Antropología”, Anales del INAH, t. VI, 2a parte, 1952.

1962

Salgado, I., M. C. Sánchez, L. Trejo y E. Arana, “Efectividad didáctica de las actuales instalaciones del Museo Nacional de Antropología”, [volumen sin numerar, titulado “Equipo pedagógico”], México, Consejo de Planeación e Instalación del
Museo Nacional de Antropología/inah/sep/capfce, Archivo histórico del MNA.

Década de los 70

Serie de estudios relacionados con el proyecto “La Casa el Museo”, entre ellos: Antunez, Cristina; Ordoñez, Coral; Denman, Kathy y Miriam Arroyo. Evaluación: “Influencia y alcance de la casa del museo en la Zona Observatorio, Ciudad de México”  Mexico D.F., 1976 (sin publicar).

1985

Arroyo, Miriam. “Los visitantes y el funcionamiento del Museo Nacional de Antropología”. Inédito. Archivo histórico del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

1999

Aranda Cervantes Gilberto. La comprensión de un cuadro en el Museo Nacional de Antropología. Tesis para obtener el grado de Maestro en Ciencias con especialidad en Investigación Educativa. CINVESTAV – IPN – Departamento de Investigaciones Educativas.

Montemayor, E., et. al. (1999). Los visitantes de la exposición “Magna Grecia y Sicilia” Reporte técnico. Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones, INAH.

2000

Cortés, A., et. al. (2000). Los visitantes de la exposición “Los Etruscos: El Misterio Revelado” Reporte técnico. INAH- Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones. Disponible en: http://estudiosdepublico.inah.gob.mx/estudios/2000-2003/exposicion-los-etruscos

Gándara, M., La comunicación entre el Museo Nacional de Antropología y su público, México, inah, 2000, en línea [http://www.estudiosdepublico.inah.gob.mx].

2001

Moreno Guzmán, María Olvido. Encanto y desencanto: El público ante las reproducciones de los museos. Tres casos del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México. INAH. Colección Obra diversa.

2004

Massa Perborell, Diana Antonia. Los objetos que nos narran. La transmisión de ideas sobre el patrimonio cultural a escolares en el Museo Nacional de Antropología. Tesis de Maestría sin publicar. México: Universidad Iberoamericana. 364 págs.

Estudios varios en la sala de exposiciones temporales del Museo Nacional de Antropología para las exposiciones internacionales, realizados por el Programa Nacional de Estudios de Públicos de la Coordinación Naciona de Museos y Exposiciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Disponibles en: http://estudiosdepublico.inah.gob.mx

2005

Gómez Colorado, A., Cortés Cervantes, A., & Teodocio Licona, K. (2005). ¿Sabe usted dónde está Irán? Gaceta de Museos, JulioSeptiembre (35), 12–15.

2009

Maceira Ochoa, L. M. (2009). Educación, género y memoria social: Un análisis sociocultural de las interacciones de los públicos en museos antropológicos mexicanos (Tesis de doctorado sin publicar). Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional – Departamento de Investigaciones Educativas, México, D.F.

Silva Eliud, Ulises Vázquez, y Fernando Hernández. Encuesta a públicos de museos 2008-2009, Informe de resultados. México, D.F.: Conaculta. *Incluyó al Museo Nacional de Antropología, al Museo Nacional de las Culturas y al Museo del Templo Mayor.

2012

Lara Méndez, A. (2012). Aglomeración y sobrecarga de información en la sala Poblamiento de América. (Tesis de doctorado sin publicar). Universidad Autónoma de México – Facultad de Filosofía y Letras, México, D.F.

Fatiga de museo. Antes y ahora

Queridos lectores, no tendrán dificultad en encontrar similitudes entre estas dos imágenes. A cien años de distancia, uno de los problemas identificados por los estudios sobre los públicos de los museos no se ha solucionado del todo ¿Se han sentido agotados durante y tras la visita a un museo? !Es normal!

En 1916, Benjamin Ives Gilman, curador del Boston Fine Arts Museum nombró a este fenómeno como fatiga de museo: el cansancio provocado durante la visita al museo por problemas relativos al diseño museográfico [1]. También, podemos atribuir este cansancio a que la visita al museo es altamente demandante, física y cognitivamente, pero en efecto, el diseño y otros factores no nos hacen la vida mejor.

Entre los aspectos que debería tener un museo abierto y amigable están, de acuerdo con Kathleen McLean y Wendy Pollock: la bienvenida, el confort, y brindar espacios de convivencia. Como parte del confort es básico contar con lugares de descanso ya sea para tomar un receso en la visita o para contemplar las obras: “la importancia de los lugares para descanso no puede ser sobre estimada -asientos variados, móviles, disponibles. De hecho, el museólogo británico Kenneth Hudson predice que los museos que prosperarán en este siglo son los que tengan encanto, y los que tengan sillas”  [2]

La falta de lugares de descanso no es ciencia oculta. Ya lo señalaban Gilman y el museólogo mexicano Alfoso Pruneda quien en 1913 escribió: “[…] arreglo satisfactorio de las entradas y salidas evitando la aglomeración, amplitud de los pasillos para facilitar la circulación, bancas en los salones para descanso y contemplación detenida y por supuesto, el arreglo de los ejemplares, es decir, de las colecciones.” [3].

La pregunta es ¿Toma tantos años solucionar estos aspectos? Aparentemente sí, muchos museos siguen dando prioridad a las colecciones olvidando que existen personas que quieren pasar un rato agradable, conocer y contemplar, que incluso pasarían más tiempo en las salas de los museos si pudieran pausar su visita y descansar.

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Zona de descanso en el Whitney Museum, con vista a una obra y al exterior

[1] Gilman, B. I. (1916, Enero). Museum Fatigue. The Scientific Monthly, 2(1), 62–74.

[2] McLean, K., & Pollock, W. (2011). The Convivial Museum. Washington, DC: Association of Science-Technology Centers. p. 78

[3] Pruneda, L. (1913, Febrero). Algunas consideraciones acerca de los museos. Boletín de La Sociedad Mexicana de Geografía Y Estadística, VI(2), 80–98.

 

Públicos y museos ¿qué hemos aprendido?

Hace unos años cuando comenzaba a incursionar en el ámbito de los estudios de públicos de museos por invitación de mi entonces profesora en la Maestría en Museología de la ENCRyM, Ana Hortensia Castro, teníamos a mano muy pocos recursos.

Era el año 2002 y las publicaciones a las que se tenía acceso eran principalmente españolas. A excepción de algunos textos clásicos traducidos al español como el libro de Eilean Hooper-Greenhill Los museos y sus visitantes [1], la mayoría de la literatura estaba en inglés. No sólo eso, era difícil de conseguir, tanto por limitantes en la distribución como por los altos precios.

Los trabajos publicados en México apenas alcanzaban unas pocas referencias ampliamente conocidas, y se sabía de otros estudios por menciones secundarias o de palabra, no siempre fáciles de localizar.

Hoy día, a más de una década de distancia parte de esta situación ha cambiado. Llegaron Amazon, Kindle, Google Books, se intensificó el uso de las redes sociales y los foros públicos para compartir productos académicos como ResearchGate o Academia.edu. La creación de repositorios digitales con estándares de indexación internacional ampliaron nuestra capacidad de búsqueda y las posibilidades de localizar textos. Las asociaciones profesionales en torno al tema y las instancias gubernamentales que trabajan en éste también han permitido el acceso a recursos varios. Incluso las revistas especializadas que no son de acceso libre permiten la previsualización de contenidos y la posterior compra del artículo. Hoy se corre más el riesgo de perderse en este mar de información que el de no encontrar recursos útiles a nuestros temas de estudio.

No obstante, otra parte de la situación no cambió tanto. Si bien en México se intensificó el uso de los estudios de públicos como herramienta, principalmente para conocer a los visitantes, pero también -en contados casos- para la planeación o evaluación de proyectos expositivos o incluso nuevos museos, no se han incrementado sustancialmente la publicación y/o difusión de éstos. Aún enfrentamos problemas para allegarnos de esa información o bien de acceder a literatura adhoc para nuestros contextos.

La seLibro públicosrie “Estudios sobre públicos y museos”, publicación electrónica de libre acceso de la ENCRyM, busca crear un foro de socialización de la investigación sobre los públicos y visitantes de museos y otras instituciones afines. El jueves 1 de septiembre se presentará el primer volumen, una compilación introductoria de estados de la cuestión referentes a distintos aspectos de la relación públicos y museos: el propio campo de estudio y su evolución en el tiempo, las consideraciones en torno a estrategias de comunicación empleadas en los museos cuando se piensa en los visitantes, las redes sociales como medios de difusión y las características de algunos tipos de públicos.

Con prólogo de Nayeli Zepeda, artículos de Belén Zuazúa de Loresecha, Galia Staropolsky Safir, Liliana Flores Ayala Sandra, Manuel Gándara Vázquez, Melissa Lara Flores, Mildred Muñoz Briones, Monserrat Narváez Naranjo, Myhrra Duarte Rodríguez Malpica, Silvia Monserrat Ramírez Maruri y el mío propio, el volumen integra un mapa introductorio para quienes desean comenzar en este campo o para profesionales que trabajan en los museos y desean informarse acerca de éstos aspectos en relación con los visitantes.

La presentación tendrá lugar en el Aula Magna de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, General Anaya 187 Col. San Diego Churubusco, Coyoacán. Ciudad de México a las 18:00 hrs. También se transmitirá en línea a través del canal YouTube de la Escuela Ir al enlace

[1] Hooper-Greenhill, E. (1998). Los museos y sus visitantes. Trea, Ediciones, S.L.