El Observatorio Universitario de Museos de la Universidad Veracruzana en México. Entrevista con Azminda Román Nieto

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Azminda es Licenciada en Antropología Histórica y Maestra en Antropología por la Facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana. Es Coordinadora de Servicios Educativos del Museo de Antropología de Xalapa y del Observatorio Universitario de Museos (OUM). Ha participado como tallerista en actividades de promoción de cultura infantil. Escribe el blog Museos desde la Cotidianidad y la puedes encontrar en twitter: @AzmindaRomaN

Conocí a Azminda en un proyecto de colaboración entre la Escuela Nacional de Conservación y Restauración y la Facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana. Felizmente, desde entonces nuestros caminos se han cruzado varias veces. Recientemente supe que se encontraba conformando un observatorio universitario de museos. Este proyecto me parece muy pertinente y relevante por lo que la he invitado a que nos cuente más al respecto.


¿Qué es un observatorio y cómo podemos entender un observatorio en el ámbito particular de los museos?

Un observatorio es un espacio de recopilación, sistematización, análisis, monitoreo y difusión de información de fenómenos sociales, políticos, económicos y culturales. Pueden surgir de iniciativas ciudadanas, gubernamentales y universitarias. En el caso específico de un observatorio con temática de museos, se puede entender como un espacio de recopilación, sistematización y actualización de la información que, mediante el monitoreo y generación de indicadores estadísticos y cartografía, permite ampliar y apoyar a la investigación museológica.

¿Cómo surge el Observatorio Universitario de Museos de la Universidad Veracruzana?

Surge a raíz de un proyecto de investigación de la Maestría en Antropología, el cual requería información específica sobre los museos del estado de Veracruz. Al recurrir a las fuentes oficiales, nos percatamos que era información muy generalizada y en algunos casos, no actualizada. Ese momento también coincidió con una invitación que nos realizó el Observatorio de Políticas Culturales de la Facultad de Antropología de la misma UV, para crear, dentro de sus líneas de investigación, una específica para los museos.  En el proceso, nos dimos cuenta que el tema daba para crear un observatorio sobre museos, puesto que había información que ya estaba, pero había otra que se tenía que generar y tratar desde la perspectiva museológica y, posteriormente con otras, como es el caso del patrimonio y políticas culturales.

 ¿Quiénes conforman este proyecto? ¿Qué podemos aportar los profesionales del campo de los museos en México a un proyecto como este?

El equipo del observatorio lo conforman personal que labora en el Museo de Antropología de Xalapa. La dirección del recinto y uno de los curadores fungen como consejo consultivo, puesto que necesitamos tener todas miradas, tanto de los directivos, como del ámbito académico y operativo, como es mi caso. Además de la colaboración de los prestadores de servicio social, quienes han apoyado este proyecto desde el principio, con su entusiasmo e iniciativa.

Respecto a los profesionales de los museos, su aportación es muy valiosa, debido a que ninguno de los miembros del observatorio tiene formación específicamente museológica, sino que hemos construido este proyecto desde la experiencia de trabajar en un recinto y desde una mirada multidisciplinaria. Por ejemplo, nos gustaría saber  si el enfoque es el adecuado o no, o si nuestro proyecto puede ser un referente para otros estados del país. La intención es generar el diálogo, el intercambio de experiencias y la colaboración entre quienes nos dedicamos al campo de la investigación sobre museos y seguir aportando al conocimiento en esta materia.

¿Cuáles son las tareas que realiza hoy en día el OUM y en qué radica su importancia?

El OUM plantea cuatro ejes estratégicos: el primero es sobre el diagnóstico, monitoreo y sistematización de la información; el segundo corresponde a la promoción, difusión y vinculación de los museos, el tercero es el Registro Estatal de los Museos en Veracruz y el cuarto, la gestión social. Todos ellos cuentan con metas a mediano y largo plazo.

Actualmente, el OUM encuentra en la segunda fase del diagnóstico, la cual es el cotejo de la información recabada durante la primera fase, con las fuentes oficiales, como son el Sistema de Información Cultural (SIC), la Estadística de Museos del INEGI 2016, para tener un punto de comparación sobre lo que ya está y lo que nosotros estamos generando. Otra tarea en esta segunda fase son los indicadores, los cuales están en proceso de validación, puesto que estamos proponiendo un batería de indicadores en dos líneas de investigación: el registro estatal de museos y los públicos, en la primera el referente es el estado y en la segunda, el Museo de Antropología de Xalapa. La metodología que se planea llevar para ambos casos, todavía se encuentra en revisión por parte de los miembros del observatorio. Vamos lento, sin embargo, consideramos tener nuestros primeros resultados a finales de este año.

Y en el futuro ¿Cómo se ven?

Como visión nos planteamos ser un referente estatal y nacional, orientado a la formulación de políticas culturales que incidan en el desarrollo social, además de poder establecer lazos de cooperación e intercambio con otras instituciones y organismos gubernamentales y no gubernamentales a nivel nacional e internacional.

Los sitios del Observatorio Universitario de Museos son:

Portal web: www.uv.mx/oum-max/

Twitter: @OUMAXUV

Facebook: @OUMAX

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Prototipos y evaluación para el diseño de exposiciones. Entrevista con Camilo Sánchez.

Camilo Sanchez

Camilo Sánchez es diseñador industrial y maestro en Museología. Actualmente es asesor museológico del Museo Nacional de Colombia, en donde está encargado de la renovación total del Museo y de su proyecto de ampliación. Ha realizado proyectos en diversas instituciones museales colombianas y del exterior. Es profesor invitado de museografía en varias universidades colombianas.


Conozco a Camilo hace algunos años y sé que es un diseñador que se atrevió a incorporar los prototipos como parte del proceso de creación de exposiciones. Me interesó explorar con él las diferencias y semejanzas entre la evaluación, digamos “más formal” y la retroalimentación de los visitantes utilizando prototipos,  para Kathy McLean se trata de una forma de evaluación “diferente”, tal como lo explica en un artículo al respecto. Entonces ¿qué aportan? Aquí las ideas que Camilo nos comparte en exclusiva para El Diván ¡Gracias!

Desde el punto de vista de un diseñador de exposiciones: ¿Qué diferencias encuentras entre trabajar una idea con prototipos y con retroalimentación mediante la evaluación? 

Siempre me ha parecido problemático la aplicación rápida de la evaluación formativa (y la rapidez es clave, porque siempre los procesos de diseño son contrarreloj). Por ejemplo, si para el diseño de una exposición se hace un grupo focal, pueden salir ciertas ideas o incluso palabras y nociones que eventualmente alimentan el diseño, pero que difícilmente generan cambios esenciales. Claro que también hay que decir que por lo general este tipo de evaluaciones previas se hacen de manera global (por ejemplo sobre las temáticas de la exposición) y no específicamente sobre el diseño museográfico, por lo cual este se vuelve marginal en estos ejercicios.

Con procesos de evaluación “completos”, en donde algunos de los puntos analizados tienen que ver con el diseño, como es natural, las respuestas llegan cuando ya no sirven para nada o ya no se pueden tomar acciones correctivas. Y lo peor, es que se empiezan a generar una serie de supuestos generalizados que si atentan contra diseños futuros. Por poner un ejemplo, puede que después de evaluar una exposición específica, en la socialización de los resultados se diga que a la gente no le gustó el color porque era muy oscuro. Lo que termina pasando, es que queda arraigada la idea en muchos de los funcionarios del museo, de que a la gente no le gustan las exposiciones oscuras (“acuérdese que en la exposición tal la gente se quejó por eso”), distorsionando negativamente los procesos de diseño posteriores.

Con el prototipo la ventaja es que se hace el ejercicio de entrada con una propuesta de diseño, sobre el cual uno puede decidir si pone a la gente a opinar o no. Es una forma mucho más rápida y directa de saber qué es lo que el público prefiere.

Y ¿Cuáles son las semejanzas?

Cualquier forma de evaluación se parece en que funciona dependiendo de la claridad que se tenga sobre qué es lo que realmente se está buscando y del juicio con el que se haga. Siento que muchas veces se terminan haciendo por cumplir con una obligación sin tener claro por qué y para qué se hizo. Y si uno no tiene claro que es lo que va a sacar de un proceso y cuál es el verdadero objetivo, no importa si es evaluación formativa o prototipo, no sirve para nada.

Cuéntanos cómo han sido algunas de tus experiencias al incorporar prototipos en el diseño de las exposiciones…

Hace unos 3 años empezamos a hacer prototipos en el Museo de la Independencia, en Bogotá, Colombia, para definir aspectos temáticos y conceptuales de exposiciones pequeñas. No estaban enfocados a solucionar aspectos de diseño porque el espacio disponible ya tenía una configuración que era difícil de cambiar. Sin embargo, estos prototipos fueron muy efectivos para resolver cuestiones curatoriales y en últimas hicieron más fácil todo el proceso de toma de decisiones. Sin embargo tengo que decir que, si bien los prototipos iniciaron con mucho entusiasmo por parte del equipo de educación del museo, con el tiempo fueron perdiendo efectividad por que la gran novedad se terminó volviendo rutina.

Ahora en el Museo Nacional, también en Bogotá, que es mucho más grande, los problemas del día a día también más grandes. Como lo urgente no deja tiempo para lo importante, la cantidad de tareas y compromisos simultáneos en cuanto a la producción de diseños para múltiples exposiciones, han hecho que no podamos establecer un programa de prototipado exitoso.

Hace dos meses abrimos un prototipo para una futura sala de exposición permanente, pero de nuevo, el objetivo es mucho más conceptual que de diseño (el diseño de la sala todavía esta tan lejano y los temas están tan poco definidos, que explorar problemas museográficos en este momento no tiene sentido). La sala se llama “Museo-wiki” y es un gran espacio de participación. Toca esperar para ver los resultados.


¿Crees que una evaluación más formal les hubiera llevado a resultados
diferentes? 

En cuanto a las experiencias del Museo de la Independencia, repito que todo depende del entusiasmo del equipo del museo. Lo que empezó siendo súper novedoso y realmente marcaba una diferencia en la experiencia del visitante -porque sentía que podía co-curar una exposición-, terminó en ocasiones siendo un saludo a la bandera. Dadas las circunstancias, una evaluación más formal puede que no alterara los resultados, pero hubiera ahorrado tiempo.

Creo que los prototipos funcionan mucho mejor y son más efectivos que la evaluación formal. Sin embargo, para que funcionen tienen que tener un equipo dedicado exclusivamente a su análisis e interpretación. Todavía no hemos podido llegar a ese punto.

Y desde el punto de vista de los públicos ¿Qué reacciones has visto?

Claramente un prototipo es muchísimo más impactante y hace que el público se sienta mucho más relevante (llenar encuestas o responder preguntas abstractas no se siente generalmente como un gran aporte), mientras que intervenir directamente una exposición por medio de marcadores, tizas y post-its genera una sensación de participación mucho más satisfactoria.

¿Recomendaciones?

Básicamente lo que ya he dicho arriba: no puede ser flor de un día. Tiene que ser un proceso en el que todos los del equipo crean y se sientan comprometidos. Si no es así, no funciona.  

Boletín El Itinerante, Colombia

El Programa de Fortalecimiento de Museos del Ministerio de Cultura de Colombia, edita el Boletín el itinerante, con diversos temas concernientes a los museos. Activo desde el año 2011, cuenta con 59 ediciones, todas disponibles en línea.

El número 58 estuvo dedicado a los estudios de públicos en museos. En él, la colega Sonia Peñarete expresa sus ideas en una entrevista videograbada. Yo por mí parte, respondí algunas preguntas relativas al panorama de los estudios de públicos en México, las experiencias internacionales que han inspirado mi trabajo y sobre la publicación Estudios sobre públicos y Museos, Vol. I.

Pueden consultar el No. 59 de este boletín aquí